Kathamrita

Volumen IV, sección XXVI, capítulo 1IV · XXVI · Cap. 1

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Volumen IV · Sección XXVI

Capítulo 1

Lunes, 31 de agosto de 1885


La llegada de Subodh — Purna, M., Gangadhar, Kshirod, Nitai

Sri Ramakrishna descansa en aquella habitación que le es tan familiar. Son las ocho de la noche del lunes 16 de Bhadra, sexto día de la quincena oscura de Shravan, 31 de agosto de 1885.

Thakur está enfermo: han comenzado los problemas de garganta. Pero día y noche su único pensamiento es cómo procurar el bien de los devotos. De vez en cuando se aflige por su enfermedad como un niño, y al instante siguiente lo olvida todo, embriagado de amor por Dios. Y está casi fuera de sí de tanta ternura y afecto paternal hacia los devotos.

Hace dos días —la noche del sábado pasado— el señor Purna escribió una carta: «Siento una gran alegría. ¡A veces, de noche, la alegría no me deja dormir!»

Al escuchar la lectura de la carta, Thakur había dicho: «¡Se me pone la piel de gallina! Ese estado de alegría se quedará con él de ahora en adelante; a ver, dame la carta».

Con la carta entre las manos, doblándola y apretándola, dice: «No puedo tocar las cartas de otros; pero esta es una carta muy buena».

Esa noche se ha acostado un rato. De pronto comienza a sudar; se levanta de la cama y dice: «Me da la impresión de que esta enfermedad no se va a curar».

Al oír esto, todos los devotos se han llenado de preocupación.

La Santa Madre ha venido para cuidar a Thakur y vive en el mayor secreto en el nahabat. Casi ninguno de los devotos sabía que ella estaba allí. Una devota (Golap Ma) también lleva unos días en el nahabat. Suele venir a la habitación de Thakur a visitarlo.

Ayer, domingo, Thakur le dijo: «Llevas aquí muchos días. ¿Qué pensará la gente? Será mejor que vayas a casa y te quedes allí unos diez días». M. oyó esta conversación.

Hoy es lunes. Thakur sigue enfermo. Son casi las ocho de la noche. Thakur está acostado en su pequeña cama, de espaldas a los demás y con la cabeza hacia el sur. Gangadhar1 ha venido con M. desde Calcuta después del anochecer. Está sentado a sus pies. Thakur conversa con M.

SRI RAMAKRISHNA — Vinieron dos muchachos. El hijo del nieto de Shankar Ghosh, Subodh2, y otro chico de su barrio, Kshirod. Muy buenos chicos. Les dije que ahora estoy enfermo y que fueran a verte para recibir consejos. Tú, cuídalos un poco.

M. — Sí, señor, su casa está en nuestro barrio.

Comienzo de la enfermedad — El doctor Bhagavan — El doctor Nitai

SRI RAMAKRISHNA — El otro día también me desperté sudando. ¡Qué enfermedad esta!

M. — Señor, hemos decidido que lo examine el doctor Bhagavan Rudra. Es médico titulado, M.D. Muy buen doctor.

SRI RAMAKRISHNA — ¿Cuánto cobrará?

M. — En otro lugar cobraría veinte o veinticinco rupias.

SRI RAMAKRISHNA — Entonces déjalo.

M. — Señor, nosotros le daremos cuatro o cinco rupias a lo sumo.

SRI RAMAKRISHNA — Bueno, si le dices algo así como: «Por favor, venga a verlo por compasión»… ¿No ha oído nada de lo de aquí?

M. — Probablemente lo haya oído. Ha dado a entender que no cobrará nada, pero aun así le daremos algo, porque así volverá.

SRI RAMAKRISHNA — Mejor trae al doctor Nitai. Eso estaría mejor. ¿Y qué hacen los otros médicos cuando vienen? Solo aprietan y lo empeoran.

A las nueve de la noche, Thakur se sentó a tomar un poco de pudín de sémola.

No le costó ningún trabajo comer. Por eso, lleno de alegría, le dice a M.: «He podido comer un poco, y mi mente se ha llenado de alegría».

Notas


  1. Más tarde Swami Akhandananda.↩︎

  2. Más tarde Swami Subodhananda.↩︎