Abhyasa-yoga
La práctica constante de la meditación o de la devoción, hasta que deja de sentirse como un esfuerzo.
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La práctica constante de la meditación o de la devoción, hasta que deja de sentirse como un esfuerzo.
La conducta recta. Thakur la pide junto con la práctica interior.
Lo contrario del deber: la transgresión de la rectitud.
Uno de los tres tormentos: la aflicción que viene de otros seres, como la agresión, la guerra o la mordedura de una serpiente.
Uno de los tres tormentos: la aflicción que viene de las fuerzas de la naturaleza o de lo que se recibe como destino.
Versión del Ramayana centrada en la enseñanza interior. Thakur cita de ella lo que los rishis piden a Rama: que no los cautive con su maya.
Uno de los tres tormentos: la aflicción que nace en uno mismo, del cuerpo o de la mente.
No dualidad. Enseñanza, recogida en el Vedanta, de que el Atman y Brahman no son dos realidades. Thakur la expone junto a la devoción, sin descartar ninguna de las dos. No es Advaita Acharya, el compañero de Chaitanya.
Compañero de Chaitanya, nombrado con él y con Nityananda entre las figuras de esa devoción. No es la doctrina de la no dualidad, que lleva el mismo nombre.
Octavo mes del calendario bengalí.
Devoción espontánea, sin motivo ni espera de recompensa. Las notas la llaman también ahetuki devoción.
Quien no conoce a Dios. Se opone al jnani.
Noche de luna nueva.
Asiento de la actitud heroica, el vira-bhava, en ciertos ritos tántricos. No es el tantra entero ni un órgano del cuerpo. Thakur dio vueltas a su alrededor repitiendo «Victoria a Kali» para vencer la lujuria, y llama muy difícil esa actitud.
«La que está llena de bienaventuranza», epíteto de la Madre.
Antigua moneda. Dieciséis annas equivalían a una rupia. En el relato, «dieciséis annas» vale también por la medida completa.
«Montaña de alimento»: festividad en la que se ofrece a la deidad una gran cantidad de comida.
El Morador interno: Dios presente en el corazón.
Himno de expiación de las ofensas.
«Dios es el agua», o Narayana presente en el agua. Thakur lo dice para señalar que todo es Dios, sin confundir los usos del agua.
Ofrenda de luces ante la deidad, con la que se acompaña o se cierra la puja.
Postura del cuerpo en la práctica del yoga. En las notas aparece en plural, asanas.
Arroz ofrecido a Jagannath, el dios del templo de Puri, y guardado después como prasad, el alimento que vuelve de la deidad. En el relato se come de grano en grano.
El Sí mismo. Lo que permanece cuando se dejan a un lado el cuerpo y el sentido de «yo».
Quien se deleita en el Ser y no necesita otra compañía.
Descenso de Dios en forma humana. Thakur habla de los avataras, y en especial de Chaitanya, como aquellos en quienes pueden darse a la vez el conocimiento y la devoción.
La ignorancia, cósmica o personal, que impide ver la Realidad.
La maya de la ignorancia: lo que ata con la lujuria, la codicia y la confusión. Thakur la nombra junto a la vidyamaya. Para el devoto, dice, existen ambas; no son dos poderes ajenos a Dios. La misma oposición se nombra a veces avidyashakti.
Manifestación: la presencia visible de la Deidad.
Devoción que no se desvía hacia otro. Una nota la distingue de la nishtha-bhakti, que es la devoción constante.
Primer mes del calendario bengalí, entre abril y mayo.
Tradición mística y musical de Bengala. Sus cantores, los bauls, juntan corrientes devocionales hindúes y sufíes, y en el relato aparecen como mendicantes que cantan.
Brazalete ancho de oro, en los brazos de la imagen.
Árbol cuyas flores y hojas se ofrecen a Shiva.
Mes del calendario bengalí que cae entre agosto y septiembre.
Diálogo de Krishna y Arjuna. Thakur lo cita a menudo —en el relato se lo llama también el Gita—, en especial la oferta de toda acción a Dios y la enseñanza de que el deber está en la acción y no en su fruto.
El Bhagavata Purana, relato de Krishna y de la devoción. En el Kathamrita se lee, se canta y se comenta como escritura de bhakti, junto al Gita y a otros puranas.
Practicante de ciertos ritos tántricos, a menudo en pareja con una bhairavi. No representa al tantra entero. Thakur cuenta un círculo de bhairavis en Kashi y dice que, cuando el esposo y la esposa lo son, se les tiene en estima. En las notas, bhairavas y bhairavis.
Canto devocional. Thakur lo nombra junto a la sadhana cuando dice qué no tiene que ofrecer, salvo la llamada a Dios.
Amor y devoción a Dios. En esta edición se dice «el bhakti» cuando se nombra la vía, y «devoción» cuando el sentido queda claro. La prema, y la prema-bhakti, nombran ese amor cuando deja de ser la devoción ordinaria y se vuelve extático.
La vía de la devoción, distinta del jnana-yoga y del karma-yoga, y a menudo presentada junto a ellas.
Sentimiento o estado espiritual. En Thakur va del recogimiento al éxtasis. Cuando ese sentimiento absorbe del todo, el estado se llama bhava samadhi: queda un hilo de ego para gustar la devoción, a diferencia del samadhi en que el discernimiento borra el «yo».
Éxtasis en el que el sentimiento devocional absorbe la mente y queda un rastro de ego para saborear a Dios. Thakur lo distingue del sthita samadhi, en el que el discernimiento deja el cuerpo como inerte.
Nombre de Kali en el templo de Dakshineswar: la que hace cruzar el mundo, salvadora de la humanidad. Thakur oficia su puja.
Conciencia de Brahman, distinta de la conciencia de los objetos de los sentidos.
Aspirante que guarda continencia y disciplina la mente, antes de la vida de familia o de la renuncia.
Conocimiento de Brahman, la realidad absoluta. Thakur lo asocia al samadhi en que la Shakti, la energía de la Madre, sube por la anatomía sutil del yoga, desde la base hasta lo alto de la cabeza. No es un recorrido por órganos físicos de la columna.
Quien conoce a Brahman.
La Madre que es toda Brahman.
La realidad absoluta, sin forma, más allá de la palabra y de la mente. Thakur lo nombra junto a la Madre, la Shakti, sin separarlos, y dice que es a la vez nirguna y saguna. No lo reduce a una sola escuela: lo expone con el advaita, con la devoción y con el juego divino.
Miembro del Brahmo Samaj. Así llama Thakur a Keshab y a otros devotos de ese movimiento que lo visitan.
Movimiento religioso de Calcuta que buscaba adorar a Dios sin imagen. Thakur llama brahmos a Keshab y a otros miembros que lo visitan, y conversa con ellos sin dejar la devoción a la Madre.
Chaitanyadeva, también llamado Gauranga o Gaur. Rama y Krishna se reconocen como manifestaciones divinas en las tradiciones vaishnavas; identificar a Chaitanya con el propio Krishna es propio, sobre todo, del vaishnavismo gaudiya, la devoción de Bengala centrada en él, y no de todas las tradiciones vaishnavas. En estas conversaciones Thakur lo trata como encarnación del amor divino y como el modelo del mahabhava, el amor más alto, y del prema, el amor divino. El canto dice que descendió en Nadia, en Bengala, y que, ya renunciante, iba a Nilachala, la ciudad de Jagannath en Puri, y a Kashi, Benarés. En él distingue tres estados: el interior, en samadhi; el semiexterior, en que danza sin poder hablar; y el exterior, en que canta. Como Gauranga es la unión de la conciencia y de la naturaleza. Cuando el relato junta las palabras advaita, chaitanya y nityananda, chaitanya nombra la Conciencia, no a esta persona.
Pabellón de culto de la casa bengalí, donde también se reúne la gente.
Pórtico cubierto junto al templo.
El agua que ha lavado los pies de la deidad, recibida como prasad.
Pendiente que la imagen de Kali lleva en la oreja.
Comunión con Dios en la que se conserva la conciencia del «yo» y de la relación con Él. Una nota de este relato lo distingue así del jada samadhi.
Medida tradicional de peso. Dieciséis chhataks formaban un ser.
El cielo o espacio de la Conciencia pura.
La Conciencia pura.
El poder de la Conciencia.
Adorno de los pies de la imagen de Kali, distinto de la ajorca que tintinea.
El amor por todos los seres. Thakur lo distingue de la maya, que es el apego a los parientes.
Los cuatro fines de la vida que nombra el canto: rectitud, prosperidad, goce y liberación.
Baya picante, de la familia de la pimienta.
Ofrenda o regalo dado al maestro.
Pueblo a orillas del Ganges, al norte de Calcuta, donde está el templo de Kali en el que vive Thakur. Allí ocurren casi todas estas conversaciones.
Sannyasi de la secta que lleva siempre un bastón. En las notas, dandis.
Contemplación de la deidad, del guru o de un lugar santo. En algunos pasajes se escribe también darshana.
Escritura de setecientos versos, en trece capítulos, dentro del Markandeya Purana. Narra las hazañas de la Diosa y contiene varios himnos de alabanza. También se llama Chandi o Durga Saptashati. El relato cita de él versos dirigidos a la Madre.
Lugar sagrado de peregrinación.
Ceremonia de la montaña de grano: una distribución a los pobres.
Rectitud o deber religioso.
Estilo de música clásica del norte de la India.
Meditación. Thakur habla del dhyana-yoga como práctica de recoger la mente, con forma o sin forma, hacia dentro o con los ojos abiertos, y no la separa de la devoción.
Fiesta de primavera en que la imagen de Krishna se mece en un columpio. El relato la llama festival de la oscilación.
Persona de una comunidad que, en estas páginas, se asocia a la cremación y al tejido de cestas de bambú.
Diosa guerrera, forma de la Madre, a quien se adora en otoño. El Devimahatmya narra sus combates y le canta himnos. Thakur la nombra entre las formas de la Shakti. Sarvamangala, «fuente de todo bien», es un epíteto suyo.
Dulce frito.
«Mano que se deshace»: las manos no retienen el agua durante el tarpana. Haladhari lo nombró así cuando, tras la visión de Dios, el agua del Ganges se le escurría a Thakur entre los dedos, y cesaron el tarpana y los demás ritos.
Mantra védico que se recita al meditar. Lo recitan quienes han recibido la iniciación del cordón sagrado: los brahmanes, el grupo sacerdotal hereditario, y algunas otras castas. A eso se llama nacer dos veces. Thakur dice que la sandhya, el rezo de las horas, se disuelve en el Gayatri, y el Gayatri en el Om.
Trampa de bambú, de orificios anchos, por los que el pez entra con la corriente.
Confusión, en bengalí. Una nota deshace el juego de palabras: gol es desorden y mal, mercancía.
El niño Krishna. En los relatos de su infancia es pastor en Vrindavan, el bosque de su juventud. Thakur lo adora y lo nombra entre las formas en que Dios se deja ver.
Pastora de Vrindavan, el bosque donde el joven Krishna guardaba el rebaño. En la devoción vaishnava, su amor por él es el modelo del amor a Dios. Thakur canta ese amor.
Instrumento musical de una sola cuerda.
Sacerdote vaishnava. En las notas se escribe también gosai y gosais.
Linaje de una familia brahmán, el grupo sacerdotal hereditario, referido a un sabio antiguo. Se cuentan cuarenta y nueve.
Adorno de los pies de la imagen de Kali.
Tendencia de la naturaleza. Son tres: sattva, la claridad y la calma; rajas, la pasión y la actividad; tamas, la inercia. Thakur explica con ellas el carácter y la acción. También se dicen sattvaguna, rajoguna y tamoguna.
El maestro espiritual. Para los devotos que acuden a Dakshineswar, Thakur es el guru.
Nombre de Vishnu y de Krishna. La exclamación Haribol pide pronunciar ese nombre.
Exclamación: «Pronuncia el nombre de Hari».
Oropimente amarillo, compuesto de azufre y arsénico.
Verdura que no se cuenta entre las demás: no daña y calma la bilis.
Ofrenda ritual al fuego.
Alma de una clase excepcional, distinta de la persona común, el jivakoti, y no idéntica a un avatara, aunque Thakur incluye en ella a las encarnaciones y a otros semejantes. Conserva un «yo» muy tenue: puede entrar en samadhi y volver para enseñar. En el relato no comete las faltas que apartan de Dios.
Samadhi en el que el cuerpo queda como inerte, sin conciencia de lo exterior. El relato lo asocia al camino del discernimiento y lo distingue del bhava samadhi.
Prenda interior tradicional.
Repetición del nombre de Dios o de un mantra.
Teatro popular bengalí de tema devocional.
El alma individual, ligada al mundo. Jivatman nombra ese mismo ser, distinto del Paramatman.
La persona común, distinta del ishvarakoti. Puede alcanzar a Dios con la práctica, pero, una vez en samadhi, no vuelve de él para enseñar, como sí puede aquel.
Conocimiento de Dios, distinto de la erudición de los libros. Thakur lo distingue del bhakti y, en algunos receptáculos, lo reúne con él. No es todavía el vijnana: el jnana puede detenerse en Brahman sin forma, y el vijnana vuelve a reconocerlo en el mundo.
La vía del discernimiento y del conocimiento.
Quien conoce a Brahman. No es el aspirante que solo sigue el sendero del conocimiento. Thakur lo distingue del bhakta y, en algunos receptáculos, los reúne.
El tiempo y la muerte personificados. Una nota lo identifica con el dios de la muerte. No es lo mismo que Mahakala, el Gran Tiempo junto a la Madre antes de la creación.
La Madre del templo de Dakshineswar, forma oscura de la Shakti. Allí se la llama también Bhavatarini, la que hace cruzar el mundo. Thakur oficia su puja y no la separa de Brahman.
El árbol que concede los deseos.
Literalmente «deseo y oro». Expresión que representa el deseo sensual y la codicia como obstáculos para la vida espiritual. Es una formulación interpretativa relacionada con la enseñanza de Sri Ramakrishna sobre kāminī-kāñcana. Véase Kāminī-Kāñcana.
Vasija de agua del sannyasi, hecha por tradición de calabaza.
Literalmente «mujer y oro» (কামিনী-কাঞ্চন). Expresión utilizada frecuentemente por Sri Ramakrishna para señalar el apego sensual y la codicia por las riquezas como obstáculos para la vida espiritual. No constituye una condena de las mujeres. En la traducción española se expresa habitualmente como «lujuria y codicia», para transmitir su sentido espiritual. Véase Kāma-Kāñcana.
Sección o libro del Ramayana.
Uno de los tres humores del Ayurveda: la flema. Con pitta, la bilis, y vayu, el viento, se explica el desequilibrio del cuerpo. A esos tres humores se los llama también doshas.
La causa. En la escala que da Thakur, lo grosero son los cinco elementos; lo sutil, la mente, el intelecto y el ego; la causa es la Naturaleza, el Poder primordial.
La acción y el fruto de los actos. En estas conversaciones suele oponerse a la devoción, o quedar incluida en ella cuando se hace sin buscar el resultado.
La vía de la acción desinteresada.
Benarés, ciudad de peregrinación a orillas del Ganges. El relato la nombra como lugar santo.
Recitación y exposición de relatos puránicos, a cargo de un narrador.
Taparrabos del renunciante.
Comunidad bengalí de escribas. Una nota recuerda que, bajo el dominio británico, muchos aprendieron inglés y educaron así a sus hijos.
Dulce de arroz tostado, molido y cocido en malta de azúcar.
Canto congregacional del nombre y de las glorias de Dios.
Cantante o intérprete de kirtan.
Medida tradicional de distancia. En este relato, dos o tres kos son de seis a nueve kilómetros.
En el culto, un pequeño recipiente de cobre para el agua, de la que se saca con el kushi. En la enseñanza, cada una de las cinco envolturas del ser: de alimento, de aliento, de mente, de conocimiento y de dicha.
Figura divina central del hinduismo, tradicionalmente considerada una manifestación de Vishnu. En los relatos de su juventud aparece como pastor en Vrindavan, donde las gopis, las pastoras, y sobre todo Radha, simbolizan el amor intenso por Dios. También es el maestro que enseña a Arjuna en el Bhagavad Gita. Thakur lo reconoce como una forma de Dios, la misma a la que otros llaman Shiva o la Shakti.
Árbol de flor roja, el gulmohar. Así lo identifica una nota del relato.
Energía de la Shakti, descrita en la anatomía sutil del yoga y no como un órgano de la columna. Thakur dice que permanece enrollada en la base y que, al despertar, sube por el canal sutil llamado sushumna.
Cucharilla ritual con la que se toma el agua del kosha.
Lo que permanece inmóvil, como el yunque: el testigo que no cambia con los estados de la mente.
El juego divino: las acciones de Dios y de sus encarnaciones, que no son una historia ordinaria. Thakur lo distingue de nitya, lo eterno, y dice que son dos modos del mismo Ser: el Absoluto de una forma y el juego de otra. Mientras permanece el «yo» del devoto, el juego también es real.
Pan frito bengalí de harina fina.
Enredadera primaveral de flores fragantes.
Constelación lunar tenida por poco auspiciosa para empezar un viaje.
Festival de invierno del Brahmo Samaj.
Gran poema de la guerra entre los Pandavas, cinco hermanos, y los Kauravas, la otra rama de la misma familia real. El Kathamrita lo cuenta entre las escrituras del juego divino. De él procede el Bhagavad Gita, el diálogo de Krishna y Arjuna en esa guerra.
El grado más alto del amor divino, asociado sobre todo a Chaitanya y a los éxtasis de Thakur.
El Gran Tiempo, Shiva, junto a quien está Mahakali antes de la creación.
La Causa de las causas. Thakur la identifica con Brahman, el Atman puro, más allá de lo grosero, de lo sutil y de la causa. Dice que el ishvarakoti puede llegar hasta ahí y volver.
La Gran Maya: la Madre como poder que manifiesta el mundo y lo vela.
Un gran santo.
Corriente que sube por el pecho en el éxtasis. Así la describe una nota junto a los nombres del samadhi.
La gran unión, en la que todo queda fundido en uno.
Adoración hecha en la mente, sin objetos exteriores.
Jarra sagrada colocada frente a la imagen de Bhavatarini, nombre de Kali en Dakshineswar. Va teñida de bermellón; al terminar la puja se adorna con flores y con una guirnalda.
En la anatomía sutil del yoga, no en el cuerpo físico, el centro del ombligo. Junto con el centro de la base y el que está justo encima de ella, Thakur lo nombra entre los puntos en que se queda la mente mientras la gobiernan la lujuria y la codicia.
Palabra o fórmula sagrada que se repite en la oración, a menudo en silencio.
Periodo de millones de años, contado según un Manu.
El poder de Dios que manifiesta el mundo y a la vez lo vela. Thakur habla de la maya de la Madre y distingue dos aspectos: la vidyamaya, que lleva hacia Dios, y la avidyamaya, que ata. Para quien sigue la devoción, dice, existen ambas; al conocer a Brahman, la distinción queda atrás.
En la anatomía sutil del yoga, no en la columna física, loto de cuatro pétalos en la base, donde el relato dice que permanece enrollada la Kundalini, la energía de la Shakti.
Galería del templo desde la que suena la música a las horas del culto.
Oración ritual islámica.
Seguidor de la comunidad fundada por Nanak, el maestro del que nace el sijismo.
Asceta vaishnava de cabeza rapada. La nedi es su contraparte. En las notas, nedas y nedis.
Árido, sin rasa. Thakur lo opone a lo que tiene jugo y dulzura. También se escribe neeras. En bengalí se dice también nirasa.
Sin atributos. Thakur dice que Dios es nirguna y, a la vez, saguna.
Samadhi sin distinciones, en el que no permanece la conciencia de la forma ni del «yo».
Acción hecha sin deseo del fruto.
Firmeza: la devoción que no se interrumpe ni se reparte. La nishtha-bhakti es esa devoción constante. La avyabhicharini-bhakti es la devoción que no se desvía.
Lo eterno, frente a lo que nace y pasa. En la enseñanza de Thakur nombra también a Brahman más allá del juego, y lila el juego en el que ese mismo Dios se manifiesta. No los presenta como dos dioses.
La Madre que se manifiesta en el juego eterno.
Compañero de Chaitanya, llamado también Nitai. Cuando el relato lo junta con Advaita y con Chaitanya, Advaita es Advaita Acharya, no la doctrina filosófica. En otros pasajes, «advaita, chaitanya, nityananda» nombra la no-dualidad, la Conciencia y la dicha eterna.
Renuncia o desapego.
Ajorca que tintinea, puesta en los pies de la imagen.
Om, el símbolo védico del Ser Supremo.
Adelfa de flor de loto.
Otro adorno de los pies de la imagen de Kali.
Erudito que explica las escrituras. Una nota llama así a quien enseña el Bhagavata. Thakur distingue esa erudición de la práctica.
Adorno de los pies que, según el relato, llevan las mujeres del oeste. En el templo, la imagen de la Madre lo lleva entre las ajorcas: Thakur lo deseaba, y Mathur se lo puso.
Título de quien ha realizado a Brahman. Con él se nombra a Thakur.
El Ser Supremo, distinto del jiva.
Atadura. Una nota llama pash-mukta a quien está libre de ella y pash-baddha a quien sigue atado.
Espíritu de baja condición.
Uno de los tres humores del Ayurveda: la bilis.
Medida tradicional de peso: la cuarta parte de un ser.
Arroz festivo, con especias y pescado.
La naturaleza primordial, frente a Purusha, la conciencia que la contempla. De ella salen el mundo, la mente y el cuerpo. Está hecha de tres tendencias: sattva, la claridad; rajas, la pasión; tamas, la inercia. Thakur dice que Dios es a la vez conciencia y naturaleza.
El aliento vital. Thakur lo distingue de las envolturas y de los aires del cuerpo.
El karma ya puesto en marcha, cuyo fruto se agota mientras se tiene el cuerpo.
Alimento u otro don ofrecido primero a la deidad y luego compartido.
Amor divino, por encima de la devoción ordinaria. La prema-bhakti, o prema bhakti, es ese amor cuando se vuelve éxtasis.
Adoración ritual de la deidad. Thakur ofició la puja en los templos de Kali y de Radhakanta.
Relato antiguo de los dioses, los tiempos y la devoción. Thakur oye y comenta puranas, entre ellos el Bhagavata, sin tratarlos como mera fábula.
Noche de luna llena.
La conciencia pura, testigo de la naturaleza. No es un hombre ni un dios aparte: en el relato, Dios es a la vez esa conciencia y la naturaleza que de ella se despliega.
Los primeros indicios del amor.
Pastora de Vrindavan, el bosque donde el joven Krishna guardaba el rebaño. Es su amada y, en la devoción vaishnava, figura del alma que ama a Dios. Thakur canta ese amor.
Devoción que ya no se sostiene en la regla, sino en el amor.
Una de las tres tendencias de la naturaleza: la inquietud, la pasión y la actividad. Las otras dos son sattva, la claridad, y tamas, la inercia. También se dice rajoguna.
Manifestación de Vishnu, príncipe cuyo relato es el Ramayana. Thakur lo nombra entre las formas de Dios y cita lo que los rishis le piden: que no los cautive con su maya.
Poema de Rama. En estas conversaciones se cita ese relato y también el Adhyatma Ramayana.
Jugo, sabor o néctar. Thakur llama rasa a la dulzura de Dios y a lo que da savia a la devoción.
Aquel cuya naturaleza es el rasa.
Sabio de los tiempos védicos, a quien se atribuye haber oído la revelación.
Música ceremonial de oboes y tambores que suena en el nahabat.
Moneda de cuenta. Una rupia equivalía a dieciséis annas.
La práctica espiritual: repetición, meditación, culto y disciplina con que se busca a Dios.
Persona que ha consagrado la vida a Dios. En el templo, los sadhus reciben prasad.
Con atributos. No es lo mismo que sakara, «con forma». Thakur dice que Dios es nirguna y, a la vez, saguna.
Estado natural y espontáneo.
En la anatomía sutil del yoga, no en el cráneo físico, el loto de mil pétalos en lo alto de la cabeza. Thakur dice que, al unirse allí la Shakti con Shiva, sobreviene el samadhi.
Amiga de Radha en Vrindavan, el bosque de la juventud de Krishna, y compañera de su amor por él.
Actitud de amiga o compañera ante Dios. Thakur dice que la vivió mucho tiempo, vestido como las mujeres, y la nombra junto a la de hijo y la de siervo. En la devoción de Krishna es la actitud de las amigas de Radha.
Absorción en Dios, en la que cede la conciencia ordinaria del mundo. El relato distingue varias formas. En el savikalpa permanece la diferencia entre el aspirante y Dios; en el nirvikalpa, no. El chetana conserva la conciencia del «yo»; el jada deja el cuerpo como inerte. El sthita es estable y ajeno a lo exterior; el unmana recoge de pronto la mente dispersa. El bhava samadhi pertenece al camino de la devoción y guarda un rastro de ego para saborear el amor.
Impresión dejada por los actos, también de vidas pasadas, que inclina la mente. El mismo nombre designa los ritos de paso, entre ellos el matrimonio. En las notas, samskaras.
«La religión eterna». Así llama el hinduismo a su propia tradición, y así nombra el relato la vía que Thakur encarna.
Adoración de la mañana, del mediodía y del atardecer.
Kirtan cantado en grupo, en voz alta y a menudo en procesión.
Paso del sol de un signo a otro. En Bengala, el último día del mes.
La renuncia formal a la vida de familia y a sus ataduras.
Quien ha tomado el sannyasa.
Lo que tiene rasa, jugo y dulzura. Lo opuesto, en el habla de Thakur, es neera. También se dice saras.
Dulce hecho con la nata de la leche, frita.
«La fuente de todo bien», epíteto de Durga, la diosa guerrera a quien se adora en otoño y cuyas hazañas narra el Devimahatmya.
Ser, conciencia y dicha: el modo en que Thakur nombra a Brahman. Chidananda nombra esa misma conciencia y esa dicha.
Una de las tres tendencias de la naturaleza: la claridad, la calma y la inclinación hacia Dios. Las otras dos son rajas, la pasión, y tamas, la inercia. También se dice sattvaguna.
Samadhi en el que permanece la distinción entre el aspirante y Dios. Una nota lo opone al nirvikalpa, donde esa diferencia desaparece.
Medida tradicional de peso. Un ser tenía cuatro poas y dieciséis chhataks.
Forma de seis brazos en que los devotos de este relato vieron a Chaitanya. En el vaishnavismo gaudiya, la devoción de Bengala centrada en él, esos brazos reúnen a Rama, a Krishna y a Chaitanya. Thakur la contempla y la nombra.
Devoto de Shiva. En el relato aparece junto a los shaktas y los vaishnavas. Thakur rechaza la pelea entre esas vías.
Devoto de la Shakti, la Madre. Thakur no quiere que shaktas, vaishnavas y shaivas se nieguen unos a otros: dice que es el mismo Dios.
La Energía o Poder de Dios, adorada como la Madre. No es un segundo absoluto frente a Brahman: Thakur habla de Brahman y de su Poder como una sola realidad, el fondo inmóvil y el poder que manifiesta.
Pájaro negro de pico amarillo. Así lo identifica una nota.
Milano cuyas marcas recuerdan una caracola. En el relato de la infancia de Krishna, la forma en que la Madre escapa de Kamsa.
Nombre amplio de las escrituras, los tratados y los textos que fijan una norma. Abarca más que la revelación védica. En las notas, shastras. La shruti es solo lo revelado en los Vedas; el shastra incluye también lo que la tradición escribió después.
Dios adorado por los shaivas y, en el tantra, el consciente con quien se une la Shakti en el sahasrara. Thakur lo nombra como una forma del mismo Dios a quien otros llaman Krishna o la Madre.
La revelación védica, «lo oído» por los sabios antiguos: los Vedas y las Upanishads. No es un comentario ni un tratado posterior. Thakur distingue haber oído la shruti de realizar lo que enseña. En las notas, shrutis.
«El oscuro». Aplicado a Krishna es un epíteto del avatara; aplicado a la diosa, nombra a Kali. Una nota pide no confundirlos.
Quien ha llegado a la perfección de la práctica.
Logro o perfección de la práctica. En un juego de palabras del relato, la misma voz bengalí nombra también el cáñamo.
Moneda de cuenta: cuatro annas.
Samadhi estable en el que se pierde la conciencia de lo exterior. El relato lo asocia al discernimiento que deja el cuerpo inerte, y lo distingue del bhava samadhi.
Canal de la anatomía sutil del yoga, imaginado a lo largo de la columna, por el que Thakur dice que sube la Kundalini. No es un conducto anatómico comprobado.
En la anatomía sutil del yoga, no en la columna física, el centro situado justo por encima de la base. Thakur lo nombra, con ese centro de la base y el del ombligo, cuando la mente sigue atada a la lujuria y la codicia.
Dios como ser que no depende de nada fuera de sí. El relato lo nombra junto a Virat: uno es el Señor en sí mismo; el otro, el Señor visto como el universo.
Una de las tres tendencias de la naturaleza: la inercia, el embotamiento y la oscuridad. Las otras dos son sattva, la claridad, y rajas, la pasión. También se dice tamoguna.
Vía y conjunto de ritos centrados en la Shakti, la Madre. Las prácticas cambian según la tradición: no todo el tantra es de la mano izquierda ni exige un rito sexual. Thakur lo practicó y lo comenta junto al Vedanta y a la devoción.
Austeridad y disciplina intensa. Thakur dice que los rishis conocieron a Brahman mediante una tapasya larga, y recuerda el verso del Gita que pide ofrecer también la austeridad a Dios.
Ofrenda ritual de agua a las deidades y a los antepasados.
Conocimiento de la Realidad, no de las cosas del mundo.
Quien ha renunciado.
Recogimiento repentino de la mente dispersa y unión con Dios. Así lo define una nota, junto al sthita samadhi, que es estable y pierde lo exterior.
Condición que limita y hace parecer múltiple a la única realidad: un cuerpo, un nombre, un estado. Thakur dice que, al destruirse, hacen ruido, como la leña que chisporrotea al arder, y que después queda el silencio.
Enseñanza védica sobre Brahman y el Atman. El Vedanta de estas conversaciones se apoya en ella.
Médico del Ayurveda. En el relato se lo llama también kaviraj.
Quien ha soltado todo menos a Dios.
Desapego: el desprendimiento de la lujuria, de la codicia y de los frutos de la acción.
Devoto de Vishnu y de las formas en que se le adora. Las tradiciones no coinciden en todas: Rama y Krishna se reconocen como manifestaciones suyas; identificar a Chaitanya con el propio Krishna es propio, sobre todo, del vaishnavismo gaudiya, la devoción de Bengala centrada en él, muy presente en este relato. Thakur honra esa vía y no quiere que se niegue a la Madre ni al Vedanta.
Practicante del vamachara, una corriente ritual del tantra llamada de la mano izquierda. No representa al tantra entero ni supone que todo rito tántrico sea sexual. En estas conversaciones Thakur tiene por muy difícil esa vía y aparta de ella a los devotos jóvenes.
Uno de los tres humores del Ayurveda: el viento. También, el aire vital.
Escritura revelada, la shruti. Thakur distingue haber oído los Vedas de realizar lo que enseñan.
La enseñanza de los Upanishads sobre Brahman y el Atman. Thakur la comenta una y otra vez junto con la devoción.
La maya del conocimiento: lo que lleva hacia Dios, como el discernimiento y la devoción, frente a la avidyamaya, que ata. Thakur dice que el devoto vive entre ambas. La misma distinción se nombra a veces vidyashakti, frente a la avidyashakti.
El conocimiento más íntimo, posterior al de Brahman: ver a Dios a la vez con forma y sin forma, en el mundo y más allá de él. Thakur llama vijnani a quien, después de realizar a Brahman, lo reconoce en todas las formas.
Quien, después de conocer a Brahman, lo reconoce en el mundo y en las formas. Thakur lo distingue del jnani que se detiene en lo impersonal.
Instrumento musical de cuerda.
Dios visto como el universo entero, su forma cósmica. Thakur lo vio en las plantas en flor y dejó de arrancarlas: la adoración ya estaba hecha. En el relato va junto a Swarat, Dios como ser que no depende de nada.
No dualismo calificado de Ramanuja: Brahman es uno, y el alma y el universo son reales en él, sin separarse. Thakur lo compara con un bel, una fruta: hay que pesar juntas la cáscara, las semillas y la pulpa. Añade que, al discernir, se ve que las tres son de la misma sustancia, y lo pone junto al advaita.
Dios a quien adoran los vaishnavas como quien sostiene el mundo. Rama y Krishna se reconocen, en esas tradiciones, como manifestaciones suyas. Identificar también a Chaitanya con Krishna corresponde sobre todo al vaishnavismo gaudiya, la devoción de Bengala centrada en él, y no a todas las tradiciones vaishnavas. Thakur nombra a Vishnu entre las formas del mismo Dios y habla de su cielo.
En el yoga de Patanjali, una restricción moral. Una nota enumera cinco: no herir, veracidad, continencia, no robar y no acumular. En otros pasajes del relato, Yama es el dios de la muerte.
Vía de unión con Dios. En estas conversaciones no es una sola técnica: Thakur habla de bhakti-yoga, jnana-yoga, karma-yoga y dhyana-yoga como modos de esa unión.
Libro que Thakur cita sobre Rama y la renuncia. Dice que no conviene al hombre de familia, a quien pide la actitud de siervo ante Dios y no el «yo soy Él».