Volumen IV · Sección XXIV
Capítulo 3
Domingo, 9 de agosto de 1885
Relato previo — Thakur habla con franqueza — ¿Es Thakur un alma perfecta o un avatara?
Conversaciones con Dios — Visión de la maya — Visión de los devotos antes de que lleguen — Visión de Keshab Sen en éxtasis — Visión del Ser-Conocimiento-Bienaventuranza indiviso y Narendra — y Kedar — Cuerpo luminoso en la primera locura divina — El sueño de su padre — El Desnudo y el samadhi en tres días — Los catorce años de servicio de Mathur, 1858-71 — Anhelo por los devotos desde la Kuthi — Samadhi ininterrumpido. Todo tipo de disciplinas espirituales.
Mientras decía estas cosas, Thakur bajó y se sentó en el suelo junto a Mahimacharan. Cerca estaban M. y uno o dos devotos más. Rakhal también estaba en la habitación.
SRI RAMAKRISHNA (a Mahimacharan) — Hace mucho que deseaba decirle esto, pero no había podido... hoy siento el deseo de hablar.
«Mi estado... usted dice que con solo practicar disciplinas espirituales se llega a algo así, pero no es cierto. Aquí, en mí, hay algo especial.»
M., Rakhal y los demás devotos escuchan asombrados, ansiosos por oír lo que Thakur va a decir.
SRI RAMAKRISHNA — ¡Ha hablado! No solo ha sido una visión... ¡ha hablado! Lo vi bajo el árbol banyan, saliendo del Ganges... ¡y luego, cuántas risas! Como jugando, me hizo crujir los dedos. Y luego, palabras. ¡Ha hablado!
«Lloré durante tres días seguidos, y los Vedas, los Puranas, los Tantras... todo lo que hay en estas escrituras, Él me lo ha mostrado por completo.
»Un día me mostró qué es la maya de Mahamaya. ¡Una pequeña luz dentro de la habitación fue creciendo poco a poco! ¡Y empezó a cubrir el mundo entero!
»Y me mostró otra cosa: era como un gran estanque, ¡cubierto de verdín! El viento apartó un poco el verdín, y al instante se vio el agua. Pero, mientras miraba, el verdín vino danzando desde todos lados y volvió a cubrir el agua. Me mostró que esa agua es como Satchidananda, y el verdín es como la maya. A causa de la maya no se puede ver a Satchidananda; aunque de vez en cuando se lo vislumbra como un relámpago, la maya vuelve a cubrirlo.
»Me muestra de antemano qué clase de personas, qué devotos, vendrán aquí. Me mostró el grupo de canto colectivo de Chaitanyadeva, que se extendía desde el árbol banyan hasta el árbol bakul. En él vi a Balaram... ¡si no, quién daría el azúcar cande y todas estas cosas! Y también lo vi a él.»
Sri Ramakrishna, Keshab Sen y la introducción del nombre de Hari y del nombre de la Madre en la sociedad de Keshab
«¡Antes de conocer a Keshab Sen, ya lo había visto! Estando en samadhi, vi a Keshab Sen y a su grupo. ¡Toda una habitación llena de gente sentada frente a mí! Keshab parecía un pavo real sentado con las plumas de la cola desplegadas. Las plumas, es decir, su grupo. En la cabeza de Keshab vi una joya roja. Esa es la marca de rajas. Keshab les decía a sus discípulos: 'Escuchen todos lo que él dice'. Le dije a la Madre: 'Madre, estos siguen las ideas inglesas, ¿por qué hablarles?'. Luego la Madre me explicó que en el Kali Yuga sería así. Entonces ellos se llevaron de aquí el nombre de Hari y el nombre de la Madre. Por eso la Madre tomó a Vijay del grupo de Keshab. Pero no se fue al Adi Samaj.
(Señalándose a sí mismo) «Aquí dentro, dentro de mí, hay algo. Hace mucho tiempo venía un muchacho llamado Gopal Sen. Aquel que está dentro de mí le puso el pie en el pecho a Gopal. En éxtasis, Gopal empezó a decir: 'Aún te falta tiempo. No puedo quedarme con la gente mundana', y luego, diciendo 'me voy', se marchó a casa. Después supe que había dejado el cuerpo. Ese debe de ser Nityagopal.
»He tenido visiones asombrosas. La visión del Ser-Conocimiento-Bienaventuranza absoluto e indiviso. Dentro de eso veo dos grupos separados por una valla. A un lado, Kedar, Chuni y muchos otros devotos de Dios con forma. Al otro lado de la valla, una luz roja brillante como una pila de polvo de ladrillo. Y en medio de ella, sentado, está Narendra... ¡en samadhi!
»Al verlo absorto en meditación, le dije: '¡Oh, Narendra!'. Abrió un poco los ojos... comprendí que, bajo una de sus formas, estaba en Simla como hijo de un kayastha.1 Entonces dije: 'Madre, átalo con la maya. Si no, dejará el cuerpo absorto en samadhi'. Kedar, que era devoto de Dios con forma, echó un vistazo y, estremeciéndose, salió huyendo.
»Por eso pienso que aquí dentro, dentro de mí, la Madre misma juega con los devotos, haciéndose devota. Cuando al principio llegó este estado, el cuerpo resplandecía de luz. ¡El pecho se ponía rojo! Entonces dije: 'Madre, no te manifiestes por fuera, ¡entra!'. Por eso ahora tengo este cuerpo humilde.
»Si no, la gente me habría atormentado. La multitud se habría agolpado si hubiera tenido un cuerpo tan luminoso. Ahora no hay manifestación exterior. Esto ahuyenta a los que son como la maleza... solo se quedarán los devotos puros. ¿Por qué ha venido esta enfermedad? Ese es el significado. Aquellos cuya devoción tiene deseos2 se marcharán al verme enfermo.
»Tenía un deseo... le dije a la Madre: '¡Madre, quiero ser el rey de los devotos!'.
»Y luego me vino a la mente: '¡Aquel que llame a Dios con sinceridad tendrá que venir aquí! ¡Tendrá que venir!'. Mira, así está ocurriendo... solo viene esa clase de gente.
»Mis padres sabían quién está dentro de este cuerpo. Mi padre tuvo un sueño en Gaya: Raghuvir le decía: 'Yo seré tu hijo'.
»Él mismo está dentro de este cuerpo. ¡Renunciar a la lujuria y la codicia! ¿Acaso es obra mía? Ni siquiera en sueños tuve unión con una mujer.
»El Desnudo me dio las enseñanzas del Vedanta. En tres días, el samadhi. Al ver ese estado de samadhi bajo la enredadera madhavi, se quedó atónito y dijo: '¡Ah! ¿Qué es esto?'. Después pudo comprender quién hay dentro de este cuerpo. Entonces me dijo: '¡Déjame ir!'. Al oír esas palabras, entré en éxtasis; y en ese estado le dije: 'No puedes irte hasta que yo comprenda el Vedanta'.
»¡Entonces estaba con él día y noche! ¡Solo Vedanta! La Brahmani3 decía: 'Hijo, no escuches el Vedanta, eso perjudicará tu amor a Dios'.
»En cuanto le dije a la Madre: 'Madre, ¿cómo se mantendrá este cuerpo, y cómo viviré rodeado de sadhus y devotos? ¡Consígueme un hombre rico!', ¡Sejo Babu me sirvió durante catorce años!
»Aquel que está dentro de este cuerpo avisa de antemano qué clase de devoto vendrá. En cuanto veo que aparece ante mí la forma de Gauranga, al instante comprendo que viene un devoto de Gaur. Si viene un shakta, entonces tengo la visión de la forma de la Energía divina, la forma de Kali.
»Desde la azotea de la Kuthi, a la hora del culto vespertino, gritaba: '¡Eh, todos ustedes, dónde están! ¡Vengan!'. ¡Mira, ahora han ido llegando y reuniéndose poco a poco!
»Él mismo reside dentro de este cuerpo... es como si Él mismo estuviera haciendo esta obra con todos estos devotos.
»¡Qué asombroso es el estado de algunos devotos! El joven Naren... el kumbhaka le ocurre por sí solo. ¡Y luego el samadhi! ¡A veces dura dos horas y media! ¡A veces más! ¡Qué asombroso!
»Aquí se ha practicado todo tipo de disciplinas espirituales: jnana-yoga, bhakti-yoga, karma-yoga. Incluso hatha-yoga... ¡para prolongar la vida! Dentro de este cuerpo hay Alguien. Si no, ¿cómo iba a estar aquí con devotos y amor a Dios después del samadhi? Kuar Singh decía: 'No he visto a nadie que regrese después del samadhi. Tú eres el mismo Nanak'.»
Relato previo: Keshab, Pratap y Cook en el vapor, 1881
«Por todas partes gente mundana, por todas partes lujuria y codicia... ¡y aun así, este estado en medio de todo eso! Samadhi, éxtasis, siempre presentes. Por eso Pratap —Sri Pratap Chandra Majumdar, de Brahmo Samaj—, cuando vino el señor Cook, al ver mi estado en el vapor, el estado de samadhi, dijo: '¡Señor! Es como si estuviera poseído por un espíritu'.»
Rakhal, M. y los demás escuchan asombrados todas estas palabras maravillosas de labios del bendito Thakur Sri Ramakrishna.
¿Comprendió Mahimacharan la insinuación de Thakur? Aun después de escuchar todo esto, dice: «Señor, todo esto ha ocurrido a causa de su destino».4 Para él, Thakur es un hombre santo o un devoto. Thakur asiente a sus palabras y dice: «Sí, ¡los actos de vidas pasadas! Es como si un señor tuviera muchas casas... y aquí hubiera una sala de estar. El devoto es Su sala de estar.»