Kathamrita

Volumen IV, sección XXI, capítulo 6IV · XXI · Cap. 6

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Volumen IV · Sección XXI

Capítulo 6

Sábado, 4 de octubre de 1884


Sri Ramakrishna con devotos brahmos en casa de Nabin Sen, en Calootola

Hoy es Kojagara Purnima1, día de eclipse lunar. Thakur ha venido a Kolutola, a la casa de Nabin Sen, el hermano mayor del señor Keshab Sen. Es el 19 de Ashvin de 1291 del calendario bengalí.

El jueves pasado, la madre de Keshab había ido a invitar a Thakur y, antes de marcharse, le había insistido mucho para que fuera.

Thakur fue a sentarse en la sala exterior de la planta superior.

Nandalal y los demás sobrinos de Keshab, la madre de Keshab y sus parientes y amigos atienden a Thakur con gran esmero.

El kirtan tuvo lugar en esa misma sala de arriba.

También han venido muchas mujeres de la familia Sen de Kolutola. Con Thakur están Baburam, Kishori y dos o tres devotos más. M. también ha venido.

M. está sentado en la planta baja, escuchando el dulce kirtan de Thakur.

SRI RAMAKRISHNA — El mundo es transitorio; y siempre conviene recordar la muerte.

Thakur canta:

Reflexiona, mente mía, nadie es de nadie, vana es la ilusión en este mundo.

No olvides a la Madre benévola, atada como estás en la red de maya.

Por dos o tres días todos te reconocen como el amo en este mundo.

Pero a ese amo lo desecharán cuando llegue el Amo del tiempo y de la eternidad.

Aquella por la que mueres de pena, ¿acaso irá contigo?

Esa amada te apartará diciendo que traerá desgracia.

SRI RAMAKRISHNA — Sumérgete… ¿de qué sirve flotar en la superficie? Deja todo por unos días, retírate a la soledad y, con la mente entregada por completo, invócalo.

Sumérgete, sumérgete, sumérgete en el océano de la belleza, mente mía.

Si buscas en lo más profundo, en las profundidades mismas, hallarás el tesoro de la joya del amor2.

Thakur les pide a los devotos brahmos que canten la canción «Tú eres mi todo».

Tú eres mi todo (oh Señor), sostén de mi vida, la esencia de lo esencial.

Sin Ti, no hay nadie en los tres mundos a quien pueda llamar mío.

Thakur canta:

Yashoda te hacía bailar, oh Madre, llamándote su precioso zafiro3.

¿Dónde has ocultado, oh Madre de rostro terrible4, aquella forma?

(Baila una vez, oh Shyama) (Suelta la espada y toma la flauta)

(Suelta el collar de calaveras y ponte la guirnalda del bosque) (Que tu Shiva sea Balaram)

(Baila así, baila así, oh Shyama)

(Como bailaste en medio de Braja)

(Toca una vez, oh Madre, tu flauta encantadora)

(Con cuyo sonido embelesabas la mente de las gopis)

(Con cuyo sonido hacías regresar a las vacas)

(Con cuyo sonido el Yamuna fluía corriente arriba).

A medida que avanzaba el día, el corazón de la reina se angustiaba,

y decía: «Toma, toma, toma, toma, oh Gopal, leche espesa, nata y mantequilla»;

y, recogiéndole los cabellos sueltos y desordenados, la reina le trenzaba una coleta.

Junto a Sridam, bailabas en la postura triplemente curvada5,

y de nuevo ta-theiya ta-theiya, tata theyya theyya, sonaban los cascabeles de tus tobillos;

y, al oírlos, acudían presurosas todas las mujeres de Braja (¡oh Madre!).

Al escuchar esta canción, Keshab había hecho componer otra con la misma melodía. Los devotos brahmos cantan esa canción acompañados por el tambor y los címbalos:

Cuánto amas, oh Madre, a los hijos de los hombres,

al recordarlo, un torrente de amor fluye de mis dos ojos.

De nuevo invocan el nombre de la Madre:

(1) – En mi interior estás despierta, oh Madre, que todo lo riges desde dentro6,

me llevas en tu regazo de día y de noche.

(2) – ¿Por qué, oh mente, te afliges tanto como un pobre y humilde mendigo?

Mi Madre es Ishwari, la Señora del universo, la que concede la perfección espiritual y el bienestar.

Ahora Thakur invoca el nombre de Hari y el nombre de Sri Gauranga, y baila junto con los devotos brahmos.

(1) – Repite el dulce nombre de Hari, si quieres vivir feliz.

(2) – La ola del amor de Gaur ha golpeado mi cuerpo7.

Con su rugido que aplasta a los impíos, este universo se hunde.

(3) – Voy a Braja vestido de mendigo, dame un taparrabos, oh Bharati.

(4) – Gaur y Nitai, ustedes dos hermanos, oh Señores supremamente misericordiosos.

(5) – Mi Gaur baila pronunciando el nombre de Hari8.

(6) – ¿Quién va diciendo Haribol, Haribol? Ve a averiguarlo, Madhai.

(¿Es mi Gaur quien se va o es Nitai?) (Aquellos que llevan cascabeles de oro en sus pies rojizos)

(Aquellos de la cabeza rapada y la manta rasgada) (que parecen locos al verlos).

Los devotos brahmos cantan de nuevo:

¿Cuántos días pasarán hasta que ese amor se infunda en mí?

Con todos mis deseos cumplidos, pronunciaré el nombre de Hari, y de mis ojos fluirán torrentes de lágrimas de amor9.

Thakur canta a plena voz y baila en el kirtan:

(1) – Aquellos cuyos ojos se deshacen en lágrimas al pronunciar el nombre de Hari,

¡esos dos hermanos han venido!

(Los que reciben golpes y aun así mendigan amor) (Los que lloran ellos mismos y hacen llorar al mundo).

(2) – ¡Nadia se estremece y se estremece con esa ola del amor de Gaur!

Thakur invoca el nombre de la Madre:

Oh Madre dichosa, Tú que estás llena de dicha, no me dejes sin dicha.

Los devotos brahmos cantan dos de sus canciones:

(1) – Oh Madre, vuélveme loco10.

(2) – En el cielo de la Conciencia ha salido la luna llena del amor11.

Notas


  1. Noche de luna llena del mes de Ashvin en la que se adora a la diosa Lakshmi; cae en la quincena luminosa del mes lunar.↩︎

  2. Amor divino supremo.↩︎

  3. Nilmani, «zafiro».↩︎

  4. Karalavadini, epíteto de Kali (la de rostro terrible).↩︎

  5. Postura de Krishna con el cuerpo curvado en tres partes.↩︎

  6. Antaryamin, quien rige desde dentro.↩︎

  7. Para la canción completa, véase el Volumen II, Sección XVI, Capítulo I.↩︎

  8. Para la canción completa, véase la Sección XVII, Capítulo I.↩︎

  9. Para la canción completa, véase la Sección XIII, Capítulo III.↩︎

  10. Para la canción completa, véase la Sección XIX, Capítulo III.↩︎

  11. Para la canción completa, véase el Volumen II, Sección I, Capítulo II.↩︎