Kathamrita

Volumen IV, sección XIX, capítulo 2IV · XIX · Cap. 2

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Volumen IV · Sección XIX

Capítulo 2

Domingo, 14 de septiembre de 1884


La preocupación de Thakur por Narayan — Los devotos de Konnagar — El samadhi de Sri Ramakrishna y el canto de Narendra

Muchos devotos se han reunido en la habitación de Thakur. Entre los devotos de Konnagar ha llegado un nuevo sadhaka, de más de cincuenta años. Al verlo, parece que está muy orgulloso de su erudición. Mientras conversa, va diciendo: «¿Acaso no existía la luna antes del batido del océano? ¿Quién resolverá todas estas cuestiones?».

M. (sonriendo) — Cuando el universo no existía, ¿dónde conseguiste la guirnalda de calaveras?

EL SADHAKA (molesto) — Esa es otra cuestión.

De pie en la habitación, Thakur le dice de pronto a M.: «Había venido... Narayan».

Narendra está en la veranda hablando con Hazra y otros; desde la habitación de Thakur se oyen las voces del debate.

SRI RAMAKRISHNA — ¡Sabe discutir mucho! Ahora está muy preocupado por su familia.

M. — Sí, señor.

SRI RAMAKRISHNA — ¿No había dicho que consideraría el peligro como una riqueza? ¿Eh?

M. — Sí, señor, tiene mucha fuerza de ánimo.

BORO KALI — ¿En qué se queda atrás?

Thakur se ha sentado en su sitio.

UN DEVOTO DE KONNAGAR — Señor, este caballero (el sadhaka) ha venido a verle; tiene algunas preguntas.

El sadhaka está sentado con el cuerpo y la cabeza erguidos.

El medio para ver a Dios, fe en la palabra del guru — Cuándo se comprenden las escrituras

EL SADHAKA — Señor, ¿cuál es el medio?

SRI RAMAKRISHNA — Fe en la palabra del guru. Aferrándose a su palabra, se puede alcanzar a Dios. Como quien encuentra un objeto siguiendo el hilo que lleva hasta él.

EL SADHAKA — ¿Se Le puede ver?

SRI RAMAKRISHNA — Él está más allá del alcance de la inteligencia mundana. Si queda el más mínimo apego a la lujuria y la codicia1, no se Le puede alcanzar. Pero está al alcance de la mente pura y la inteligencia pura; esa mente y esa inteligencia en las que no hay ni rastro de apego. La mente pura, la inteligencia pura y el Atman puro son la misma cosa.

EL SADHAKA — Pero las escrituras dicen:

Yato vacho nivartante aprapya manasa saha.

«De donde las palabras retroceden junto con la mente, sin alcanzarlo». Él está más allá de la palabra y la mente.

SRI RAMAKRISHNA — Deje eso, deje eso. Sin practicar disciplinas espirituales, no se puede entender el sentido de las escrituras. ¿De qué sirve decir «cáñamo, cáñamo»? Los eruditos recitan los versos de carrerilla. Pero ¿de qué sirve? Aunque uno se frote cáñamo en el cuerpo, no se embriaga; hay que comerlo.

«¿De qué sirve solo decir “en la leche hay mantequilla”, “en la leche hay mantequilla”? ¡Hay que dejar que la leche cuaje en yogur y batirla; solo entonces se obtendrá mantequilla!».

EL SADHAKA — Eso de sacar mantequilla... son cosas de las escrituras.

SRI RAMAKRISHNA — ¿De qué sirve hablar de las escrituras o escucharlas? Hay que interiorizar sus enseñanzas. El almanaque dice «veinte medidas de lluvia». Si uno aprieta el almanaque, no cae ni una gota.

EL SADHAKA — Sacar mantequilla... ¿usted la ha sacado?

SRI RAMAKRISHNA — Lo que yo he hecho o no he hecho... deje eso. Además, es muy difícil explicar estas cosas. Si alguien pregunta: «¿A qué sabe el ghee?», la respuesta es: «¿Cómo es el ghee? ¡Como el ghee!».

«Para saber estas cosas hace falta la compañía de los hombres santos. Para saber qué pulso corresponde a la flema, cuál a la bilis y cuál al viento2, hace falta estar con un médico ayurvédico3».

EL SADHAKA — A algunos les molesta estar con otros.

SRI RAMAKRISHNA — Eso es después del conocimiento, después de alcanzar a Dios... ¿acaso no hace falta primero la compañía de los hombres santos?

El sadhaka guarda silencio.

EL SADHAKA (después de un rato, enardeciéndose) — Si usted ha logrado conocerle, dígalo... sea por visión directa o por experiencia interior. Si quiere, puede decirlo; si no, no.

SRI RAMAKRISHNA (sonriendo levemente) — ¡Qué voy a decir! Solo se puede dar una pista.

EL SADHAKA — Diga eso entonces.

Narendra va a cantar.

NARENDRA — No han traído el pakhawaj.

CHHOTO GOPAL — Mahima (Mahimacharan) Babu tiene uno...

SRI RAMAKRISHNA — No, no hace falta traer sus cosas.

Primero canta un devoto de Konnagar, en el estilo Dhrupada4.

Durante el canto, Thakur observa de vez en cuando el estado del sadhaka. El cantante discute acaloradamente con Narendra sobre música.

EL SADHAKA (al cantante) — Tú tampoco eres manco, amigo. ¿Qué necesidad hay de estas discusiones?

Otro se había unido a la discusión.

SRI RAMAKRISHNA (al sadhaka) — ¿No le ha reñido usted a este?

SRI RAMAKRISHNA (a los devotos de Konnagar) — Veo que tampoco se lleva bien con ustedes.

Narendra canta:

¿Se irán mis días en vano, oh Señor?

Día y noche espero, mirando el camino de la esperanza5.

Al escuchar la canción, el sadhaka ha entrado en meditación. Está sentado al norte del catre de Thakur, mirando al sur. Serán las tres o cuatro de la tarde. Los rayos del sol de poniente le dan en el cuerpo.

Entonces Thakur tomó rápidamente una sombrilla y la colocó del lado oeste, para que el sol no le diera al sadhaka.

Narendra canta:

Con la mente sucia y fangosa, ¿cómo Te llamaré?

¿Puede acaso la paja entrar donde arde el fuego?

Tú eres el receptáculo de la virtud, como el fuego ardiente.

Yo soy un pecador, como la paja, ¿cómo Te adoraré?

Oigo que por el poder de Tu Nombre se salvan los grandes pecadores.

Mi corazón tiembla, oh, al tomar Tu santo Nombre.

Sirviendo al pecado habitual, la vida se escapa.

¿Cómo buscaré refugio en el camino sagrado?

Si por Tu nombre de Misericordioso salvas a este pecador, el más bajo de los hombres,

agárrame por el cabello con fuerza y dame refugio a Tus pies.

Notas


  1. En el original bengalí, Sri Ramakrishna usa la expresión kamini-kanchana (literalmente «mujer y oro»). Sin embargo, ajustaba la fórmula según su audiencia (a hombres: «mujer y oro»; a mujeres: «hombre y oro»), por lo que se traduce como «lujuria y codicia» para reflejar la intención real de los dos grandes obstáculos espirituales: el apego sensual y el apego al dinero o posesiones.↩︎

  2. Kapha, pitta y vayu, los tres humores o doshas de la medicina ayurvédica.↩︎

  3. Vaidya, médico del sistema ayurvédico.↩︎

  4. Dhrupad, un estilo de música clásica del norte de la India.↩︎

  5. Para la canción completa, véase el Volumen III, Apéndice, Capítulo 1.↩︎