Volumen III · Sección XII
Capítulo 2
Sábado, 7 de marzo de 1885
Las grandes palabras sobre los devotos en samadhi
Thakur Sri Ramakrishna, tras recibir a los devotos de alma pura, flota en la dicha y, sentado en su pequeña cama, imita los modales de una cantante de kirtan1 y se ríe con ellos. La cantante, toda arreglada, canta acompañada por su grupo. De pie, con un pañuelo de colores en la mano, de vez en cuando tose con afectación y, levantándose el anillo de la nariz, escupe. Y si llega alguna persona distinguida, sin dejar de cantar la saluda diciendo: «¡Pase!». Y de vez en cuando, aparta la tela que le cubre el brazo y muestra sus joyas: el amuleto, los brazaletes y demás adornos.
Al ver la actuación, todos los devotos rompen a reír a carcajadas. Paltu se retuerce de risa. Thakur lo mira y le dice a M.: «Como es un chiquillo, por eso se retuerce de risa».
SRI RAMAKRISHNA (sonriendo a Paltu) — No le cuentes estas cosas a tu padre. Hasta el poco apego que tenía hacia mí se le irá. Además, esta gente es inglesa2.
Conversación durante el culto diario, el japa y el baño en el Ganges
(A los devotos) — «Muchos, mientras hacen su culto diario, hablan de todo lo habido y por haber; pero como no se debe hablar, cierran los labios y se ponen a hacer toda clase de señas. “Trae esto, trae aquello, sí, no...”, y cosas así. (Risas).
»Y luego está el que hace japa con su rosario; ¡y ahí mismo se pone a regatear el precio del pescado! Mientras hace japa, quizás señala con el dedo: “¡Ese pescado de ahí!”. ¡Y se pone a hacer todas sus cuentas justo en ese momento! (Risas de todos).
»Otro quizás ha venido a bañarse en el Ganges. Y en vez de pensar en Dios en ese momento, ¡se sienta a charlar! ¡Charla de todo lo habido y por haber! “¿Se casó tu hijo? ¿Qué joyas diste?”, “Fulano está muy enfermo”, “¿Menganita ha vuelto de casa de sus suegros o no?”, “Zutano fue a ver a la novia, así que habrá muchos regalos y grandes festejos”, “Harish está muy apegado a mí, no puede estar ni un momento sin mí”, “Madre, no he podido venir en todos estos días... era la ceremonia del acuerdo matrimonial de la hija de fulano, y estuve muy ocupada”.
»¡Mira nada más, han venido a bañarse en el Ganges! ¡Y solo hablan de las cosas del mundo!».
Thakur mira fijamente a Chhoto Naren. ¡Y mientras lo mira, entra en samadhi! ¿Está viendo Thakur a Dios en el interior de este devoto de alma pura?
Los devotos contemplan fijamente aquella imagen de samadhi. Hace un momento había tantas risas y alegría, y ahora todos están en silencio, como si no hubiera nadie en la habitación. Thakur tiene el cuerpo inmóvil y los ojos fijos; está sentado con las manos juntas, como una figura en una pintura.
Al cabo de un rato, salió del samadhi. Su respiración se había detenido, y ahora exhaló un largo suspiro.
Poco a poco, su mente va regresando al mundo exterior. Mira a los devotos.
Aún permanece en éxtasis. Ahora se dirige a cada devoto y le dice algo sobre lo que va a alcanzar y cuál es su estado. (A Chhoto Naren) — «Estaba ansioso por verte. Lo vas a lograr. Ven de vez en cuando. Dime, ¿qué es lo que amas? ¿El conocimiento o el amor y la devoción a Dios3?».
CHHOTO NAREN — Solo el amor y la devoción a Dios.
SRI RAMAKRISHNA — Si no Lo conoces, ¿a quién le vas a tener devoción? (Señalando a M. con una sonrisa) Si no lo conoces a él, ¿cómo vas a tenerle devoción? (A M.) Pero, puesto que este devoto de alma pura ha dicho «solo quiero amor y devoción», sin duda tiene su sentido.
«El amor y la devoción a Dios no surgen por sí solos si no hay tendencias innatas4. Esta es la señal del prema-bhakti. El jnana-bhakti es el amor a Dios basado en el razonamiento».
(A Chhoto Naren) — «A ver, déjame ver tu cuerpo; quítate la camisa, a ver. Qué pecho tan amplio; entonces lo lograrás. Ven de vez en cuando».
Thakur sigue en éxtasis. Con cariño, vuelve a hablarles a los demás devotos, dirigiéndose a ellos uno por uno.
(A Paltu) — «Tú también lo lograrás. Aunque tardarás un poco.
(A Baburam) — »¿Por qué no te atraigo hacia mí? ¡Al final va a haber un buen alboroto!
(A Mohinimohan) — »¡Tú ya estás ahí! Solo te falta un poco, y cuando eso desaparezca, no quedará nada del trabajo, las obligaciones ni la vida mundana. Pero ¿es bueno que desaparezca todo?».
Diciendo esto, lo miró fijamente con cariño, como si viera todos los sentimientos de lo más profundo de su corazón. ¿En qué estaba pensando Mohinimohan? ¿En que era bueno dejarlo todo por Dios?
Al cabo de un rato, Thakur vuelve a decir: «Dios mantiene al maestro de la palabra sagrada5 atado con un solo lazo, porque, si no, ¿quién enseñaría la palabra sagrada? Lo deja atado para que enseñe a la gente. Por eso la Madre lo ha mantenido en el mundo».
Ahora se dirige al joven brahmín y le dice:
Jnana-yoga y bhakti-yoga: el estado del brahmajnani y el «liberado en vida»
SRI RAMAKRISHNA (al joven) — «Deja la práctica del conocimiento, dedícate al bhakti, ¡el bhakti es la esencia! ¿Hoy se cumplen tus tres días aquí?».
EL JOVEN BRAHMÍN (con las manos juntas) — Sí, señor.
SRI RAMAKRISHNA — «Ten fe, confía, ¡y entonces no tendrás que hacer nada por tu cuenta! ¡Madre Kali lo hará todo!
»El conocimiento puede llegar hasta las salas exteriores. El amor y la devoción llegan hasta los aposentos interiores. El alma pura es desapegada; en ella hay tanto conocimiento como ignorancia, pero permanece desapegada. En el aire a veces se percibe buen olor y a veces mal olor, pero el aire permanece libre de ambos. Vyasadeva se disponía a cruzar el Yamuna, y las lecheras también estaban allí. Ellas también querían cruzar: iban a vender yogur, leche y mantequilla, pero no había barco. ¿Cómo iban a cruzar? Todos se preguntaban cómo hacerlo.
»En ese momento, Vyasadeva dijo: “Tengo mucha hambre”. Entonces las lecheras le dieron de comer leche espesa, nata y mantequilla. ¡Vyasadeva se lo comió casi todo!
»Entonces Vyasadeva se dirigió al Yamuna y dijo: “¡Oh, Yamuna! Si es verdad que no he comido nada, que tus aguas se dividan en dos y que se abra un camino en medio para que podamos pasar”. ¡Y así fue exactamente! El Yamuna se dividió en dos, y en medio apareció el camino para cruzar a la otra orilla. ¡Por ese camino cruzaron Vyasadeva y todas las gopis!
»Decir “no he comido” significa: “Yo soy esa alma pura”. El alma pura es desapegada, está más allá de la naturaleza. No tiene hambre ni sed. No tiene nacimiento ni muerte: ¡no envejece, es inmortal, como el monte Sumeru!
»Aquel que ha alcanzado este conocimiento de Brahman es un liberado en vida. Comprende claramente que el alma y el cuerpo son distintos. Cuando se alcanza la realización de Dios, uno deja de identificarse con el cuerpo. Son dos cosas distintas. Es como cuando el agua del coco se seca: la pulpa queda separada de la cáscara. El Atman parece moverse libremente dentro del cuerpo. Del mismo modo, cuando se seca el agua de la mente mundana, se obtiene el conocimiento del Ser. Se siente que el Atman y el cuerpo son distintos. En una nuez de areca verde o en una almendra verde, lo de adentro no se puede separar de la cáscara.
»Pero cuando están maduras, la nuez de areca o la almendra se separan de la cáscara. Al madurar, el jugo se seca. Cuando se alcanza el conocimiento de Brahman, el jugo de los objetos mundanos se seca.
»Pero ese conocimiento es muy difícil de alcanzar. ¡No basta con decirlo para tener brahmajnana! Algunos simulan tener ese conocimiento. (Sonriendo). Había uno que decía muchas mentiras, y por otro lado decía: “He alcanzado el brahmajnana”. Cuando alguien lo reprendió, él dijo: “¿Por qué? Si el mundo es como un sueño y todo es falso, ¿acaso solo la verdad es cierta? ¡La mentira es falsa, y la verdad también es falsa!”». (Risas de todos).