Volumen III · Sección X
Capítulo 3
Domingo, 9 de noviembre de 1884
En la dicha del sankirtan
Hoy vendrá un cantor con su grupo para el canto colectivo de himnos.1 Thakur Sri Ramakrishna pregunta de vez en cuando a los devotos: «¿Dónde está el grupo de canto? ¿Dónde?»
MAHIMA — Nosotros estamos muy bien así.
SRI RAMAKRISHNA — No, querido, esto lo tenemos los doce meses del año.
Alguien dice desde fuera: «Ya ha llegado el grupo de canto».
Lleno de alegría, Sri Ramakrishna solo dijo: «¿Ah, ya ha llegado?»
Se extendieron esterillas en la larga veranda al sureste de la habitación.
Sri Ramakrishna dice: «Echa un poco de agua del Ganges, que por aquí pisa tanta gente mundana».
La familia y las hijas de Pyari Babu, residente de Bali, han venido a visitar el templo de Kali. Al ver los preparativos para el kirtan, sienten deseos de escucharlo. Alguien se acerca y le dice a Thakur: «Preguntan si habrá sitio en la habitación, si pueden sentarse ahí». Thakur, mientras escucha los cantos devocionales, dice: «No, no». (Es decir, ¿dónde va a haber sitio en la habitación?).
En ese momento llegó Narayan y se postró ante Thakur.
THAKUR — ¿Para qué has venido? Te han pegado mucho... los de tu casa.
Al ver que Narayan se dirigía hacia su habitación, Thakur le hizo una seña a Baburam:
THAKUR — Dale de comer.
Narayan entró en la habitación. De pronto, Thakur se levantó y entró también. Iba a dar de comer a Narayan con sus propias manos. Después de hacerlo, volvió y se sentó de nuevo en el lugar donde se cantaba.
Notas
Canto devocional colectivo de los nombres de Dios.↩︎