Volumen II · Sección XXVII
Capítulo 3
Jueves, 22 de abril de 1886
Sri Ramakrishna con Hirananda y otros devotos en el jardín de Kashipur
Enseñanza de Thakur — «Lo que existe, eso eres Tú» — Carácter de Narendra e Hirananda
El jardín de Kashipur. Thakur Sri Ramakrishna está sentado en la sala del piso superior. Frente a él están Hirananda, M. y uno o dos devotos más. Con Hirananda han llegado también dos amigos. Hirananda es de Sindh1. Tras estudiar en un colegio de Calcuta, regresó a su tierra, donde permaneció todo este tiempo. Al enterarse de que Sri Ramakrishna ha enfermado, ha venido a verlo. Sindh está a unos mil cien kos de Calcuta. Thakur había estado ansioso por ver a Hirananda.
Thakur señaló a Hirananda con el dedo y le hizo un gesto a M., como diciendo: «Este muchacho es muy bueno».
SRI RAMAKRISHNA — ¿Lo conoces?
M. — Sí, señor.
SRI RAMAKRISHNA (a Hirananda y M.) — Conversen un poco ustedes; yo los escucho.
Al ver que M. seguía callado, Thakur le preguntó: «¿Está Narendra? Llámalo».
Narendra subió y se sentó junto a Thakur.
SRI RAMAKRISHNA (a Narendra e Hirananda) — Conversen un poco ustedes dos.
Hirananda estaba callado. Tras mucho vacilar, comenzó a hablar.
HIRANANDA (a Narendra) — Bueno, ¿por qué sufre el devoto?
Las palabras de Hirananda eran dulces como la miel. Quienes las escucharon pudieron comprender que su corazón estaba lleno de amor.
NARENDRA — The scheme of the universe is devilish! I could have created a better world! (Viendo el orden de este mundo, parece que lo hubiera hecho el diablo; yo habría podido crear un mundo mejor que este).
HIRANANDA — Si no hubiera sufrimiento, ¿cómo se sentiría la felicidad?
NARENDRA — I am giving no scheme of the universe but simply my opinion of the present scheme. (No estoy diciendo con qué elementos hay que crear el mundo. Lo que digo es que el orden que veo frente a mí no es bueno).
«Pero si uno cree en una sola cosa, todo se resuelve. Our only refuge is in pantheism2: todo es Dios, ¡con solo creer esto se acaba todo! Yo lo estoy haciendo todo».
HIRANANDA — Eso es fácil de decir.
Narendra recita con entonación melódica las seis estrofas sobre el nirvana:
Oṃ manobuddhyahaṅkāracittāni nāhaṃ na ca śrotrajihve na ca ghrāṇanetre.
Na ca vyoma bhūmir na tejo na vāyuś cidānandarūpaḥ śivo'haṃ śivo'ham. 1
Om, no soy la mente, el intelecto, el ego ni el chitta3, ni el oído, la lengua, el olfato o la vista. Ni el espacio, la tierra, el fuego o el aire; soy Shiva, soy Shiva, la forma de la Conciencia y la Bienaventuranza. 1
Na ca prāṇasaṃjño na vai pañcavāyur na vā saptadhātur na vā pañcakośāḥ.
Na vākpāṇipādaṃ na copasthapāyuś cidānandarūpaḥ śivo'haṃ śivo'ham. 2
No soy el prana4 ni el pancha vayu —los cinco aires vitales—, ni los siete tejidos ni el pancha kosha —las cinco envolturas—5. Ni la voz, las manos, los pies, ni los órganos de reproducción y excreción; soy Shiva, soy Shiva, la forma de la Conciencia y la Bienaventuranza. 2
Na me dveṣarāgau na me lābhamohau mado naiva me naiva mātsaryabhāvaḥ.
Na dharmo na cārtho na kāmo na mokṣaś cidānandarūpaḥ śivo'haṃ śivo'ham. 3
No tengo aversión ni apego, ni codicia ni ilusión, ni orgullo ni envidia. Ni dharma, ni artha, ni kama ni moksha; soy Shiva, soy Shiva, la forma de la Conciencia y la Bienaventuranza. 3
Na puṇyaṃ na pāpaṃ na saukhyaṃ na duḥkhaṃ na mantro na tīrthaṃ na vedā na yajñāḥ.
Ahaṃ bhojanaṃ naiva bhojyaṃ na bhoktā cidānandarūpaṃ śivo'haṃ śivo'ham. 4
No tengo mérito ni pecado, ni placer ni dolor, ni mantra, ni lugar de peregrinaje, ni Vedas ni yajna. No soy el acto de comer, ni lo comido, ni el que come; soy Shiva, soy Shiva, la forma de la Conciencia y la Bienaventuranza. 4
Na mṛtyur na śaṅkā na me jātibhedaḥ pitā naiva me naiva mātā na janma.
Na bandhur na mitraṃ gurur naiva śiṣyaś cidānandarūpaḥ śivo'haṃ śivo'ham. 5
No tengo muerte ni duda, ni distinción de casta; no tengo padre ni madre, ni nacimiento. No tengo parientes ni amigos, ni maestro ni discípulo; soy Shiva, soy Shiva, la forma de la Conciencia y la Bienaventuranza. 5
Ahaṃ nirvikalpo nirākārarūpo vibhutvā sarvatra sarvendriyāṇām.
Na cāsaṅgataṃ naiva muktir na meyaś cidānandarūpaṃ śivo'haṃ śivo'ham. 6
Estoy libre de toda distinción, soy sin forma, y por mi omnipresencia estoy en todos los sentidos. No estoy apegado a nada, ni soy la liberación, ni soy mensurable; soy Shiva, soy Shiva, la forma de la Conciencia y la Bienaventuranza. 6
HIRANANDA — Muy bien.
Thakur le hizo un gesto a Hirananda: «Respóndele a esto».
HIRANANDA — Da lo mismo ver la habitación desde un rincón que verla de pie en el centro. «¡Oh Dios! Yo soy tu siervo», y con eso también se experimenta a Dios; y «Yo soy Él», Soham, con eso también se experimenta a Dios. Se puede entrar a la habitación por una sola puerta, y también se puede entrar por muchas puertas.
Todos están callados. Hirananda le dice a Narendra: «Cante un poco, por favor».
Narendra canta con entonación melódica las cinco estrofas del kaupina6:
Vedāntavākyeṣu sadā ramanto bhikṣānnamātreṇa ca tuṣṭimantaḥ.
Aśokamantaḥkaraṇe carantaḥ kaupīnavantaḥ khalu bhāgyavantaḥ. 1
Los que siempre se deleitan en las palabras del Vedanta, satisfechos solo con la comida mendigada, caminando con el corazón libre de pena, en verdad, los que llevan el taparrabos son afortunados. 1
Mūlaṃ taroḥ kevalamāśrayantaḥ pāṇidvayaṃ bhoktumāmantrayantaḥ.
Kanthāmiva śrīmapi kutsayantaḥ kaupīnavantaḥ khalu bhāgyavantaḥ. 2
Los que se refugian solo al pie de un árbol, usando sus dos manos para comer, despreciando la riqueza como si fuera un harapo, en verdad, los que llevan el taparrabos son afortunados. 2
Svānandabhāve parituṣṭimantaḥ suśāntasarvendriyavṛttimantaḥ.
Aharniśaṃ brahmaṇi ye ramantaḥ kaupīnavantaḥ khalu bhāgyavantaḥ. 3
Los que están satisfechos en su propia dicha interior, con todas las actividades de los sentidos en perfecta calma, los que se deleitan en Brahman día y noche, en verdad, los que llevan el taparrabos son afortunados. 3
En cuanto Thakur oye «los que se deleitan en Brahman día y noche», dice suavemente: «¡Ah!», y señala con un gesto: «Esta es la marca del yogi».
Narendra termina las cinco estrofas del kaupina:
Dehādibhāvaṃ parivartayantaḥ svātmānamātmanyavalokayantaḥ.
Nāntaṃ na madhyaṃ na bahiḥ smarantaḥ kaupīnavantaḥ khalu bhāgyavantaḥ. 4
Los que trascienden la identificación con el cuerpo y contemplan el propio Ser en el Atman, sin pensar en el fin, ni en el medio, ni en el exterior, en verdad, los que llevan el taparrabos son afortunados. 4
Brahmākṣaraṃ pāvanamuccaranto brahmāhamasmīti vibhāvayantaḥ.
Bhikṣāśino dikṣu paribhramantaḥ kaupīnavantaḥ khalu bhāgyavantaḥ. 5
Los que pronuncian la purificadora sílaba de Brahman, meditando «Yo soy Brahman», mendigando su alimento y vagando por todas las direcciones, en verdad, los que llevan el taparrabos son afortunados. 5
Narendra vuelve a cantar:
Paripūrṇamānandam.
Aṅgavihīnaṃ smara jagannidhānam.
Śrotrasya śrotraṃ manaso mano yadvāco'vācaṃ.
Vāgatītaṃ prāṇasya prāṇaṃ paraṃ vareṇyam.
Recuerda al sostén del universo, que es la bienaventuranza plena, sin miembros, el oído del oído, la mente de la mente, aquello que la palabra no puede expresar, más allá de la palabra, el aliento del aliento, el supremo y más excelente.
SRI RAMAKRISHNA (a Narendra) — Y aquella: «¡Lo que existe, todo eso eres Tú!»
Narendra canta esa canción:
A Ti he entregado mi corazón, ¡lo que existe, todo eso eres Tú!
Solo a Ti he encontrado como mío, ¡lo que existe, todo eso eres Tú!
Tú eres el morador de todos los corazones, ¿qué corazón hay donde no estés?
En cada corazón has penetrado, ¡lo que existe, eso eres Tú!
Ya sean ángeles o humanos, ya sean hindúes o musulmanes,
como has querido los has creado, ¡lo que existe, eso eres Tú!
¿Qué hay en la Kaaba y qué en el templo? Tu adoración se hace en todas partes,
ante Ti todos inclinan la cabeza, ¡lo que existe, eso eres Tú!
Desde el trono hasta la tierra, y desde la tierra hasta el trono,
dondequiera que he mirado, Tú has aparecido ante mi vista, ¡lo que existe, eso eres Tú!
He pensado, he comprendido, he mirado bien, no he encontrado a nadie como Tú,
ahora esto ha llegado a la mente de Zafar, ¡lo que existe, eso eres Tú!
Al escuchar las palabras «En cada corazón», Thakur indica con un gesto que Él está en el corazón de cada uno, que Él es el antaryami7. «Dondequiera que he mirado, Tú has aparecido ante mi vista, ¡lo que existe, eso eres Tú!» Al escuchar esto, Hirananda le dice a Narendra: «Todo eres Tú; ahora 'Tú, Tú'. ¡No yo; Tú!»
NARENDRA — Give me one and I will give you a million (Si obtengo el Uno, entonces puedo hacer fácilmente millones y miles de millones de estos, es decir, poniendo ceros después del 1). Tú también eres yo, yo también soy tú, no hay nada más que yo.
Diciendo esto, Narendra comenzó a recitar algunos versos del Ashtavakra Samhita.
De nuevo, todos están sentados en silencio.
SRI RAMAKRISHNA (a Hirananda, señalando a Narendra) — Es como si anduviera por ahí con una espada desenvainada.
(A M., señalando a Hirananda) — ¡Qué tranquilo! ¡Como la cobra que, ante el encantador de serpientes, se queda quieta con la capucha extendida!
Notas
Ahora una provincia de Pakistán.↩︎
La doctrina de que el universo, tomado o concebido como un todo, es Dios; o que todas las cosas son simplemente modos o manifestaciones de Dios.↩︎
La conciencia.↩︎
El aliento vital.↩︎
Annamaya kosha, pranamaya kosha, manomaya kosha, vijnanamaya kosha y anandamaya kosha.↩︎
El taparrabos o paño de lino de un sannyasin.↩︎
El controlador interno.↩︎