Volumen II · Sección XXIV
Capítulo 6
Viernes, 24 de abril de 1885
Thakur Sri Ramakrishna y el prema de las gopis
GIRISH (a Sri Ramakrishna) — Señor, ¿qué se entiende por prema ekangi?
SRI RAMAKRISHNA — Ekangi significa amor de un solo lado, unilateral. Es como el agua, que no busca al pato, pero el pato ama el agua. Luego están el sadharani, el samanjasa y el samartha. El prema sadharani busca la propia felicidad, seas tú feliz o no, como el bhava de Chandravali. El amor samanjasa, en cambio, dice: «Que yo sea feliz y que tú también lo seas». Es un estado muy bueno.
«El estado más elevado de todos es el samartha. Como el de Srimati. Se regocija en la felicidad de Krishna; dice: 'Tú sé feliz, no me importa lo que me pase a mí'.
»Este bhava de las gopis es un estado muy elevado.
»¿Sabes quiénes son las gopis? Mientras Ramachandra vagaba de bosque en bosque, había sesenta mil rishis sentados, y él los miró una vez con cariño. Ellos habían sentido un anhelo ardiente por ver a Ramachandra. En algunos Puranas se dice que ellos son las gopis.»
UN DEVOTO — ¡Señor! ¿Qué significa ser uno de los íntimos?
SRI RAMAKRISHNA — ¿Sabes cómo es? Es como los pilares de dentro del natmandir y los de fuera. Los que están siempre cerca, esos son los íntimos.
Coordinación del jnana-yoga y el bhakti-yoga — Bharadvaja y otros, y Rama — Relato anterior — Visión de lo sin forma — Renuncia a las formas — Sri Sri Ma en Dakshineswar
SRI RAMAKRISHNA (a Mahimacharan) — Pero el jnani no quiere forma ni quiere avatara. Mientras iba por el bosque, Ramachandra se encontró con unos rishis. Ellos acogieron a Rama con gran cariño y lo hicieron sentarse en su ashram. Aquellos rishis le dijeron: «Rama, hoy te hemos visto y todo se ha cumplido para nosotros. Pero para nosotros tú eres el hijo de Dasharatha. Bharadvaja y los demás te llaman avatara; pero nosotros no decimos eso, nosotros meditamos en ese Akhanda Satchidananda». Rama, complacido, se echó a reír.
«¡Uf, en qué estado me encontraba! ¡La mente se fundía en lo indivisible! ¡Cuántos días pasé así! ¡Renuncié a todo el bhakti y a todos los devotos! ¡Me volví inerte! Sentía que mi cabeza no tenía forma, ¡la vida se me escapaba! ¡Pensé en llamar a la tía de Ramlal!
»Mandé quitar de la habitación todos los cuadros y esas cosas. Y cuando vuelve la consciencia, al descender la mente, ¡siento una angustia terrible! Al final me puse a pensar: 'Entonces, ¿a qué me aferro?'. Fue entonces cuando la mente volvió al bhakti y a los devotos.
»Entonces empecé a preguntar a la gente: '¿Qué me ha pasado?'. Bholanath1 me dijo: 'Está en el Bharata2'. Cuando alguien en samadhi regresa del samadhi, ¿a qué se aferrará? Por eso se necesitan el bhakti y los devotos. Si no, ¿en qué se sostiene la mente?»