Volumen II · Sección XV
Capítulo 1
Viernes, 26 de septiembre de 1884
Thakur Sri Ramakrishna en el templo del Sadharan Brahmo Samaj
M., Hazra, Vijay, Shivanath, Kedar
Sri Ramakrishna ha llegado a la ciudad de Calcuta. Es viernes, 26 de septiembre de 1884, día de la puja de Saptami1. Thakur tiene muchas cosas que hacer. Es el gran festival de Shardiya, el festival de otoño: hoy, en casi todos los hogares hindúes de la capital, comienza la puja de Saptami de la Madre. Thakur irá a casa de Adhar para ver la imagen de la Madre y participará en el alegre festival de la Madre llena de dicha. Y tiene otro deseo: visitar al señor Shivanath.
Desde el mediodía, M. pasea por la acera del Sadharan Brahmo Samaj con un paraguas en la mano. Da la una, dan las dos, y Thakur no llega. De vez en cuando se sienta en los escalones del dispensario del señor Mahalanavish y observa la alegría de los niños y el ajetreo de todos, jóvenes y viejos, con motivo de la Durga Puja.
Dieron las tres. Poco después llegó el carruaje de Thakur. Nada más apearse, al ver el templo del Samaj, Thakur lo saludó con las manos juntas. Lo acompañaban Hazra y uno o dos devotos más. M., al ver a Thakur, le rindió homenaje a sus pies. Thakur dijo: «Iré a casa de Shivanath». Al enterarse de la llegada de Thakur, en un instante se reunieron varios devotos brahmos. Lo acompañaron hasta la puerta de la casa de Shivanath, en el barrio brahmo. Shivanath no estaba en casa. ¿Qué hacer? En un abrir y cerrar de ojos aparecieron el señor Vijay Goswami, el señor Mahalanavish y otras autoridades del Brahmo Samaj y, tras dar la bienvenida a Thakur, lo condujeron al interior del templo del Samaj. Le dijeron que se sentara un rato; mientras tanto, bien podría llegar Shivanath.
Thakur, lleno de dicha y con el rostro sonriente, tomó asiento. Le prepararon un asana debajo del estrado, en el lugar donde se entonan los cantos devocionales. Vijay y muchos otros devotos brahmos se sentaron frente a él.
El Sadharan Brahmo Samaj y el letrero. Dios con forma y sin forma — armonización
SRI RAMAKRISHNA (a Vijay, sonriendo) — He oído que aquí hay un letrero. ¡Al parecer, los de otras creencias no tienen permitido entrar! Narendra me dijo: «No hace falta que vayas al Samaj; ve a casa de Shivanath».
«Yo digo que todos lo están llamando. No hace falta odiarse unos a otros. Unos dicen que Dios tiene forma; otros, que no tiene forma. Yo digo: el que cree en Dios con forma, que medite en Él con forma. El que cree en Dios sin forma, que medite en Él sin forma. Lo que no está bien es la mentalidad cerrada del fanático (dogmatismo), es decir, pensar que mi religión es la correcta y todas las demás están equivocadas. Mi religión es correcta; pero si la de ellos es correcta o incorrecta, verdadera o falsa, eso no logro entenderlo: esa actitud está bien. Porque sin tener la visión directa de Dios, no se puede comprender su verdadera naturaleza. Kabir decía: 'Con forma es mi Madre, sin forma es mi Padre. ¿A quién censurar, a quién alabar? Ambos platillos de la balanza pesan igual'.
»Hindúes, musulmanes, cristianos, shaktas, shaivas, vaishnavas, los brahmajnanis de la época de los rishis y ustedes, los brahmajnanis de hoy... todos buscan la misma Realidad. Solo que la Madre ha dispuesto las cosas según lo que el estómago de cada uno puede digerir. Si la Madre trae pescado a casa y tiene cinco hijos, no les prepara a todos pulao2 y kalia3. No todos los estómagos son iguales. Para alguno prepara un caldo de pescado. Pero la Madre los ama a todos por igual.
»¿Saben cuál es mi actitud? A mí me gusta comer pescado de todas las maneras. ¡Tengo una naturaleza femenina! (Risas de todos). Me gusta el pescado frito, el pescado con cúrcuma, el pescado agrio, el pescado guisado en un cuenco... todo eso me gusta. Y también me gusta la cabeza de pescado condimentada, y el kalia y el pulao. (Risas de todos).
»¿Saben una cosa? Según el país, la época y la persona, Dios ha establecido diversas religiones. Pero todas las creencias son caminos, ninguna creencia es Dios mismo. Sin embargo, si uno se refugia en una creencia con bhakti sincero, puede llegar hasta Él. Si en la creencia en que uno se refugia hay algún error, y uno es sincero, Él mismo corrige ese error. Si alguien sale con sinceridad a ver a Jagannath y, por error, en vez de ir al sur, se dirige al norte, entonces, por supuesto, alguien en el camino le dirá: 'Oye, no vayas por ahí, ve hacia el sur'. Esa persona, tarde o temprano, verá a Jagannath.
»Pero no nos incumbe decir que la creencia de los demás está equivocada. Aquel a quien pertenece el mundo se ocupa de ello. Nuestro deber es ver cómo podemos, de un modo u otro, tener el darshan de Jagannath. La creencia de ustedes está muy bien. Dicen que Él es sin forma, y eso está muy bien. Si comes el pan de azúcar cande de frente o de lado, igual te sabrá dulce.
»Pero la mentalidad cerrada del fanático no es buena. Has oído el cuento del camaleón. Un hombre fue a hacer sus necesidades y vio un camaleón en un árbol; al volver con sus amigos, les dijo: 'He visto una lagartija roja'. Estaba completamente convencido de que era roja de verdad. Otro que vino de debajo de ese mismo árbol dijo: 'He visto una lagartija verde'. Estaba completamente convencido de que era verde de verdad. Pero el que vivía debajo del árbol vino y dijo: 'Todo lo que dicen es cierto, pero el animalito a veces es rojo, a veces verde, a veces amarillo, y a veces no tiene ningún color'.
»En los Vedas se dice que Él es tanto saguna como nirguna. Ustedes dicen que no tiene forma. Es un poco monótono. Pero está bien. Si uno conoce bien uno de los aspectos, también puede conocer el otro. Él mismo lo da a conocer. Quien viene aquí, al lugar de ustedes, conoce tanto a este como a aquel». (Señalando con el dedo a uno o dos devotos brahmos).