Volumen II · Sección XIV
Capítulo 5
Domingo, 21 de septiembre de 1884
La lila de Chaitanya en el teatro — Sri Ramakrishna en samadhi
M., Baburam, un devoto del linaje de Nityananda, Mahendra Mukherjee, Girish
El carruaje de Thakur llegó a la calle Beadon, frente al Star Theatre. Eran cerca de las ocho y media de la noche. Lo acompañaban M., Baburam, Mahendra Mukherjee y uno o dos devotos más. Se hacían los arreglos para comprar los boletos. El señor Girish Ghosh, gerente del teatro, se acercó al carruaje de Thakur junto con algunos empleados y, tras presentarle sus respetos, lo condujo cordialmente al piso superior. Girish había oído hablar de Paramahamsadeva. Al enterarse de que había venido a presenciar la representación de la lila de Chaitanya, se sintió sumamente complacido. Acomodaron a Thakur en un palco del lado suroeste. M. se sentó a su lado. Detrás se sentaron Baburam y uno o dos devotos más.
El teatro está inundado de luz. Abajo hay mucha gente. A la izquierda de Thakur se ve el telón. Muchos palcos están ocupados. En cada uno hay un sirviente de pie, detrás de los espectadores, abanicándolos. Girish ha asignado a un sirviente para que abanique a Thakur.
Thakur se ha alegrado como un niño al ver el teatro.
SRI RAMAKRISHNA (a M., sonriente) — ¡Ah, qué bien está este lugar! ¡Qué bueno que vinimos! Cuando mucha gente se reúne, se aviva la evocación de lo divino. Entonces logro ver con claridad que Él mismo se ha convertido en todo.
M. — Sí, señor.
SRI RAMAKRISHNA — ¿Cuánto cobrarán aquí?
M. — No cobrarán nada, señor. Están muy contentos de que usted haya venido.
SRI RAMAKRISHNA — ¡Todo es la gloria de la Madre!
Se alzó el telón. De inmediato, las miradas de los espectadores se posaron en el escenario. Primero, la asamblea del Pecado y los seis enemigos1. Luego, la conversación entre el Discernimiento, el Desapego y el bhakti en el camino del bosque.
El bhakti dice que Gauranga ha nacido en Nadia. Por eso, las semidiosas y los munis y rishis vienen disfrazados a contemplarlo.
Bendita sea la tierra, Gora ha venido a Nadia.
Mira, mira a las semidiosas en sus carros celestiales, vienen a contemplar a Hari.
Mira, embriagados de amor divino y dicha, vienen todos los munis y rishis.
Las semidiosas y los munis y rishis alaban a Gauranga, reconociéndolo como una encarnación de Dios. Al verlos, Thakur Sri Ramakrishna queda absorto en éxtasis. Le dice a M.: —¡Ah! ¡Mira qué maravilla!
Las semidiosas y los munis y rishis cantan sus alabanzas:
HOMBRES — Keshab, ten piedad de los humildes, tú que deambulas por las arboledas del bosque.
MUJERES — Madhava, encantador de las mentes, fascinante portador de la flauta.
TODOS — Haribol, Haribol, Haribol, oh mente mía.
HOMBRES — Joven de Braja, domador de Kaliya, destructor del miedo de los afligidos.
MUJERES — De ojos oblicuos, con la pluma de pavo real arqueada, deleite del corazón de Radhika.
HOMBRES — Sostenedor de Govardhan, adornado con flores silvestres, Damodara, destructor del orgullo de Kamsa.
MUJERES — Shyam, que se deleita en la danza amorosa con las pastoras.
TODOS — Haribol, Haribol, Haribol, oh mente mía.
Cuando las semidiosas cantaron: «De ojos oblicuos, con la pluma de pavo real arqueada, deleite del corazón de Radhika», Thakur Sri Ramakrishna se sumergió en un profundo samadhi.
La orquesta sigue tocando. Thakur no es consciente de nada.
Notas
Los seis enemigos (o pasiones): lujuria, ira, codicia, apego, orgullo y envidia.↩︎