Kathamrita

Volumen I, sección II, capítulo 9I · II · Cap. 9

Tamaño 100%

Interlineado 1,60

Volumen I · Sección II

Capítulo 9

Viernes, 27 de octubre de 1882


tasmād asaktaḥ satataṁ kāryaṁ karma samācara |

asakto hy ācaran karma param āpnoti puruṣaḥ ||

Por tanto, sin apego, cumple siempre la obra que debe cumplirse; pues el hombre que obra sin apego alcanza lo Supremo.

[Bhagavad Gita 3:19]

Instrucción a Keshab y a los demás brahmos sobre el karma-yoga

SRI RAMAKRISHNA (a Keshab y a los demás devotos) — Ustedes dicen: «Hacer el bien al mundo». ¿Es que el mundo es algo tan pequeño? Y tú, ¿quién eres para hacer el bien al mundo? Ten una visión de Él mediante las prácticas espirituales. Alcánzalo. Solo si Él te da el poder podrás hacer el bien a todos. De otro modo, no.

UN DEVOTO — ¿Debo abandonar todas las obras hasta que Lo alcance?

SRI RAMAKRISHNA — No. ¿Por qué habrías de abandonar las obras? Pensar en Dios, cantar Su nombre y Sus glorias, cumplir con las devociones cotidianas: todo eso hay que hacerlo.

UN DEVOTO BRAHMO — ¿Y las obras del mundo? ¿Los asuntos mundanos?

SRI RAMAKRISHNA — Sí, también harás lo que sea necesario para sostener la vida de familia. Pero en soledad, llorando, has de rogarle a Él que puedas hacer esas obras de manera desinteresada. Y dirás: «Oh Dios, reduce mis obras mundanas, pues, Señor, veo que cuando tengo demasiadas obras que hacer, Te olvido. Creo que estoy haciendo una obra desinteresada, pero acaba siendo una acción movida por el deseo de obtener un fruto. Tal vez, al querer dar demasiadas limosnas y repartir demasiada comida, me nace el deseo de recibir honores de la gente».

Conversación previa con Shambhu Mallik sobre la caridad y otras obras

«Shambhu Mallik habló de hospitales, dispensarios, escuelas, caminos, estanques. Yo le dije: lo que se te presenta y no puedes dejar de hacer, eso sí hay que hacerlo sin apego al fruto. No es bueno enredarse a propósito en demasiadas tareas: se acaba olvidando a Dios. En Kalighat, uno se dedicó solo a dar limosnas y se perdió el darshan de Kali. (Risas) Primero hay que tener el darshan de Kali, como sea, aunque haya que soportar empujones; después, da tantas limosnas como quieras, o no las des. Si quieres, da mucho. La obra es para alcanzar a Dios. Por eso le dije a Shambhu: si Dios se te manifiesta, ¿le dirás: “Construye unos cuantos hospitales y dispensarios”? (Risas) El devoto jamás dice eso; más bien dirá: “¡Señor! Dame un lugar a Tus pies de loto, tenme siempre contigo, concédeme devoción pura a Tus pies de loto”.

»El karma-yoga es muy difícil. Las obras que las escrituras mandan hacer son muy difíciles de cumplir en el Kaliyuga. La vida depende del alimento. No se pueden hacer muchas obras. Si, cuando hay fiebre, uno recurre al tratamiento lento del médico hindú tradicional, el enfermo se muere. No se puede esperar mucho. ¡Ahora hace falta el remedio de D. Gupta! En el Kaliyuga, el bhakti-yoga: cantar el nombre y las glorias del Señor, y la oración. El bhakti-yoga es la ley de esta era. (A los devotos brahmos) También el de ustedes es bhakti-yoga: ustedes cantan el nombre de Dios, cantan el nombre y las glorias de la Madre. ¡Dichosos ustedes! Su actitud es hermosa. No dicen, como los vedantistas, que el mundo es como un sueño. No son brahmajnanis de esa clase; son devotos. Dicen que Dios es una Persona, y eso también está bien. Son devotos. Si Lo llaman con el corazón anhelante, sin duda Lo encontrarán».