Kathamrita

Volumen I, sección XIV, capítulo 2I · XIV · Cap. 2

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Volumen I · Sección XIV

Capítulo 2

Miércoles, 11 de marzo de 1885


Por la tarde con los devotos — La doctrina de la encarnación y Sri Ramakrishna

Después de las clases, M. llega y ve a Thakur sentado en la sala de estar de Balaram, en compañía de los devotos. En el rostro de Thakur hay una dulce sonrisa que se refleja en los rostros de los devotos. Al ver que M. ha regresado y recibir su saludo, Thakur le hace señas para que se acerque y se siente a su lado. Están presentes Girish Ghosh, Suresh Mitra, Balaram, Latu, Chunilal y otros devotos.

SRI RAMAKRISHNA (a Girish) — Debate una vez con Narendra y fíjate en lo que dice.

GIRISH (sonriendo) — Narendra dice que Dios es infinito. Ni siquiera podemos decir que todo lo que vemos y oímos —cada cosa, cada persona— sea parte de Él. El Infinito (el espacio infinito)... ¿cómo va a tener partes? No tiene partes.

SRI RAMAKRISHNA — Por infinito que sea Dios, por grande que sea, si Él lo desea, su esencia puede manifestarse a través de un ser humano, y de hecho lo hace. Que Él se encarne es algo que no se puede explicar con analogías. Hay que experimentarlo. Hay que verlo directamente. Con las analogías solo se puede tener un leve vislumbre. Si tocas el cuerno de una vaca, has tocado a la vaca; si tocas la pata o la cola, también has tocado a la vaca. Pero para nosotros, la esencia de la vaca es la leche. Y esa leche sale por la ubre.

«Del mismo modo, para enseñar el amor extático y la devoción, Dios asume a veces un cuerpo humano y desciende como encarnación.»

GIRISH — Narendra dice: «¿Cómo podemos abarcarlo por completo? Él es infinito».

La percepción del Infinito

1

SRI RAMAKRISHNA (a Girish) — ¿Quién puede abarcar la totalidad de Dios? Nadie puede abarcar ni su aspecto grande ni el pequeño. ¿Y qué necesidad hay de abarcarlo todo? Basta con verlo directamente. Si ves a su encarnación, lo has visto a Él. Si alguien va al Ganges y toca sus aguas, dice: «He ido a ver y tocar el Ganges». No hace falta tocar con la mano todo el Ganges, desde Hardwar hasta Gangasagar. (Risas).

«Si te toco el pie, ya te he tocado a ti.» (Risas).

«Si vas al mar y tocas un poco de agua, ya has tocado el mar. El principio del fuego está en todas partes, pero en la madera hay más.»

GIRISH (riendo) — Donde encuentre fuego, ahí es donde lo necesito.

SRI RAMAKRISHNA (riendo) — El principio del fuego está más presente en la madera. Si buscas el principio de Dios, búscalo en el ser humano. En el ser humano Él se manifiesta más. En aquel hombre en quien veas una devoción exaltada —en quien rebosen el amor y la devoción—, que esté loco por Dios, embriagado de su amor, ten por seguro que Él ha descendido.

(Mirando a M.): «Él está presente, sin duda, pero su poder se manifiesta más en unos lugares y menos en otros.

»En la encarnación su poder se manifiesta más; a veces ese poder está en su plenitud. Es la Shakti la que se encarna.»

GIRISH — Narendra dice que Él está más allá de la palabra y la mente.

SRI RAMAKRISHNA — No; no está al alcance de esta mente, es cierto, pero sí al alcance de la mente pura. No está al alcance de este intelecto, pero sí al alcance del intelecto puro.

En cuanto desaparece el apego a la lujuria y la codicia, la mente y el intelecto se vuelven puros. Entonces la mente pura y el intelecto puro son una sola cosa. Está al alcance de la mente pura. ¿Acaso los sabios no lo han visto? Ellos percibieron directamente la Conciencia por medio de la conciencia.

GIRISH (sonriendo) — Narendra ha perdido el debate conmigo.

SRI RAMAKRISHNA — No; me ha dicho: «Girish Ghosh tiene tanta fe en que Dios se encarna en el ser humano; ¡ahora qué voy a decirle yo! No se puede decir nada contra una fe así».

GIRISH (sonriendo) — ¡Señor! Todos estamos hablando sin freno, pero M. está ahí sentado con los labios apretados. ¿Qué piensa? ¡Señor! ¿Qué opina usted?

SRI RAMAKRISHNA (riendo) —

Mukhahalsa, bhetarbunde, kantulse, dighal ghomta nari,

pana pukurer sheetal jala bara manda kari.

El de boca suelta, el de interior insondable, el que se pone tulasi en la oreja, la mujer de velo largo,

el agua fría del estanque cubierto de verdín son muy perjudiciales.

(Risas de todos). (Sonriendo): «Pero él no es así; él es un alma profunda». (Risas de todos).

GIRISH — ¡Señor! ¿Qué verso ha recitado?

SRI RAMAKRISHNA — Hay que tener cuidado con esta clase de gente: primero, el mukhahalsa, el de boca suelta, que habla sin parar; luego el bhetarbunde, el de interior insondable, cuya mente no podrás sondear ni aunque hicieras bajar un buzo a su interior; luego el kantulse, el que se pone tulasi en la oreja para aparentar devoción; la mujer dighal ghomta, de velo largo, que lleva un velo tan largo que la gente cree que es muy casta, pero no lo es; y el agua del panapukur, el estanque cubierto de verdín: si te bañas en ella, te da fiebre tifoidea. (Risas).

CHUNILAL — Han corrido rumores sobre él (M.). Naren el menor y Baburam son sus pupilos; Narayan, Paltu, Tejchandra... todos son pupilos suyos. Se dice que él los ha traído aquí y que les está yendo cada vez peor en los estudios. Lo culpan a él.

SRI RAMAKRISHNA — ¿Quién va a creer lo que dicen?

En medio de esta conversación, Narayan llegó y saludó a Thakur.

Narayan es de tez clara, tiene unos 17 o 18 años y estudia en la escuela. Thakur Sri Ramakrishna lo quiere muchísimo. Siente una inmensa ansia de verlo y de darle de comer. Sentado en Dakshineswar, llora por él. En Narayan ve al propio Narayana en persona.

GIRISH (mirando a Narayan) — ¿Quién te avisó? Veo que ha sido M. quien lo ha organizado todo. (Risas de todos).

SRI RAMAKRISHNA (riendo) — ¡Espera! ¡Quédate callado! Ya lo han calumniado (a M.).

La ansiedad por el alimento es asombrosa — El resultado de que un brahmín acepte regalos

Luego volvió a salir el tema de Narendra.

UN DEVOTO — ¿Por qué no viene tan seguido ahora?

SRI RAMAKRISHNA —

La ansiedad por el alimento es asombrosa,

hace perder el juicio incluso a Kalidasa.

(Risas de todos).

BALARAM — Va muy seguido a ver a Annada Guha, el joven de la casa de Shiva Guha.

SRI RAMAKRISHNA — Sí, Narendra, Annada y todos esos van a casa de un oficinista. Allí celebran reuniones del Brahmo Samaj.

UN DEVOTO — Él (el oficinista) se llama Tarapada.

BALARAM (riendo) — Los brahmines dicen que Annada Guha es un hombre muy orgulloso.

SRI RAMAKRISHNA — No hagas caso de lo que dicen los brahmines. Ya los conoces: si no les das nada, eres mala persona; si les das, ¡eres bueno! (Risas de todos). Yo sé que Annada es buena persona.

Notas


  1. Compárese la discusión sobre el orden de percepción de lo Infinito y lo Finito en las Conferencias Hibbert y las Conferencias Gifford de Max Müller.↩︎