Kathamrita

Volumen I, sección XII, capítulo 3I · XII · Cap. 3

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Volumen I · Sección XII

Capítulo 3

Domingo, 19 de octubre de 1884


En compañía de devotos brahmos — el Brahmo Samaj y la gloria de Dios

SRI RAMAKRISHNA — Sumérgete. Aprende a amar a Dios. Sumérgete en su amor. Mira, he escuchado cómo adoran. Pero ¿por qué en su Brahmo Samaj se extienden tanto al describir la gloria de Dios? «Oh Dios, Tú has hecho el cielo; has hecho los grandes mares, el mundo de la luna, el mundo del sol, el mundo de las estrellas, todo lo has hecho». ¿De qué nos sirven tantas palabras como estas?

«Todo el mundo se queda boquiabierto ante el jardín de un señor rico: ¡qué árboles, qué flores, qué estanque! ¡Qué sala de estar, qué cuadros hay en ella! Con solo mirar todo eso ya se quedan boquiabiertos. Pero, a ver, ¿cuántos buscan al señor, al dueño del jardín? Al dueño lo buscan uno o dos. Si se busca a Dios con ansia, se lo ve, se conversa con Él, se habla con Él, como yo ahora hablo con ustedes. ¡Les digo la verdad: se lo ve!

»¿A quién le estoy diciendo esto? ¿Quién lo cree?»

Las escrituras o la experiencia directa — La ley de la revelación

SRI RAMAKRISHNA — ¿Acaso se encuentra a Dios en las escrituras? Leyendo las escrituras, a lo sumo se llega a comprender que Él existe. Pero si uno no se sumerge por sí mismo, Dios no se deja ver. Después de que te sumerges, cuando Él mismo se da a conocer, entonces se disipa la duda. Aunque leas mil libros, aunque pronuncies mil versos, si no te sumerges en Él con ansia, no podrás aferrarte a Él. Con la sola erudición podrás engañar a los hombres, pero a Él no podrás engañarlo.

«¿De qué sirven las escrituras, los libros, si no hay nada más? Sin su gracia no se logrará nada. Esfuércense con ansia por hacer lo que atrae su gracia; cuando reciban su gracia, lo verán. Él hablará con ustedes.»

Brahmo Samaj y la igualdad — El defecto de la parcialidad en Dios

JUEZ SUBALTERNO — Señor, ¿acaso su gracia es mayor para unos y menor para otros? Entonces resultaría que Dios tiene el defecto de la parcialidad.

SRI RAMAKRISHNA — ¡Qué dices! ¡Tanto ghora-ta como sara-ta terminan en «-ta»!1 Eso que dices lo dijo también Ishwar Vidyasagar. Me dijo: «Señor, ¿acaso Él ha dado más poder a unos y menos a otros?». Yo le respondí: «Él es omnipresente y está en todos; en mí, lo mismo que en la hormiga. Pero hay un poder especial. Si todos fueran iguales, ¿por qué, al oír el nombre de Ishwar Vidyasagar, habríamos venido a verte? ¿Acaso te han salido dos cuernos? No es eso: eres compasivo, eres un erudito; todas estas cualidades las tienes en mayor grado que los demás, y por eso eres tan conocido. Mira, hay quien puede vencer él solo a cien hombres; y hay otro que huye por miedo a uno solo».

«Si no existiera un poder especial, ¿por qué la gente respetaría tanto a Keshab?

»En el Gita se dice: “De aquel a quien muchos estiman y honran —sea por su saber, sea por su canto y su música, sea por su manera de dar conferencias, sea por cualquier otra cosa—, has de saber con certeza que en él hay un poder especial de Dios”.»

DEVOTO BRAHMO (al juez subalterno) — ¡Acepte lo que está diciendo!

SRI RAMAKRISHNA (al devoto brahmo) — ¡Qué clase de persona eres tú! ¡Aceptar esas palabras sin creer en ellas! ¡Hipocresía! ¡Veo que estás fingiendo!

El devoto brahmo quedó sumamente avergonzado.

Notas


  1. Las palabras bengalíes ghora (caballo) y sara (plato de barro) llevan ambas el sufijo -ta.↩︎