Kathamrita

Volumen I, sección XII, capítulo 2I · XII · Cap. 2

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Volumen I · Sección XII

Capítulo 2

Domingo, 19 de octubre de 1884


Hablando de las historias de Hari — El Dios sin forma en el Brahmo Samaj

Pasado un rato, Thakur Sri Ramakrishna, algo más repuesto, instruye, en estado de éxtasis, a los devotos brahmos. Este estado divino es tan intenso que parece hablar ebrio. Su intensidad va disminuyendo poco a poco, hasta que al fin Thakur vuelve a su estado natural de antes.

«Tomaré siddhi» — El Gita y los ocho poderes ocultos — ¿Qué es alcanzar a Dios?

SRI RAMAKRISHNA (en éxtasis) — Madre, no quiero la dicha causal. Tomaré siddhi.

«Siddhi, es decir, la obtención de la Realidad. No me refiero a los “ocho poderes ocultos”. Krishna le habló a Arjuna de esos poderes (hacerse diminuto, volverse ligero y los demás): “Hermano, mira: si ves que alguien tiene aunque sea uno solo de los ocho poderes ocultos, ten por cierto que esa persona no me alcanzará”. Porque donde hay poderes ocultos, hay orgullo; y mientras quede un rastro de orgullo, no se alcanza a Dios.

»Hay además otra clasificación: el principiante, el practicante, el espiritualmente maduro y el más perfecto entre los maduros. Quien apenas ha empezado a dedicarse a la adoración de Dios pertenece al nivel del principiante. El principiante se pinta una marca en la frente, lleva una marca sectaria y un rosario, y sigue muchas observancias exteriores. El practicante ha avanzado más; en él disminuye el afán de aparentar ante la gente. El practicante se llena de anhelo ardiente por alcanzar a Dios, lo llama desde lo hondo del corazón, repite su Nombre, le ruega con un corazón sencillo. ¿Y quién es el espiritualmente maduro? Aquel en quien ha surgido la firme certeza de que Dios existe y de que Él lo hace todo; aquel que ha visto a Dios. ¿Y quién es el “más perfecto entre los maduros”? ¡Aquel que ha conversado con Él! No es solo verlo: unos han conversado con Él como un hijo con su padre, otros con amor parental, otros con amistad, otros con amor íntimo.

»Creer que hay fuego en la leña es una cosa; sacar el fuego de la leña, cocinar el arroz, comerlo y sentir paz y satisfacción es otra muy distinta.

»Los estados divinos no tienen fin. Siempre hay un estado más alto que el anterior».

El Dios de los hombres mundanos — El anhelo ardiente y la realización de Dios — Sé firme

(En éxtasis) — «Estos son brahmajnanis, partidarios del Dios sin forma. Está bien».

(A los devotos brahmos) — «Sean firmes en una sola cosa: o en el Dios con forma o en el Dios sin forma. Así se alcanza a Dios; de otro modo, no. Con esa firmeza, tanto el que cree en el Dios con forma como el que cree en el Dios sin forma alcanzarán a Dios. El pan de azúcar cande, ya lo coman derecho o de lado, siempre les sabrá dulce». (Risas de todos)

«Pero hay que ser firme; hay que llamarlo con anhelo ardiente. ¿Saben cómo es el Dios de los hombres mundanos? Es como cuando los niños, al oír la riña entre la tía paterna menor y la mayor, se dicen unos a otros mientras juegan: “¡Te lo juro por mi Dios!”. Y como cuando un caballero petimetre, mascando una hoja de betel, con un bastón en la mano, pasea por el jardín, arranca una flor y le dice a su amigo: “¡Qué flor tan beautiful1 ha creado Dios!”. Pero este sentimiento del hombre mundano es fugaz, como una salpicadura de agua sobre hierro candente.

»Hay que ser firme en una sola cosa. Sumérjanse. Si no se sumergen, no encontrarán las joyas en el fondo del océano. Con solo flotar sobre el agua no se encuentran».

Diciendo esto, Thakur Sri Ramakrishna canta, con aquella dulce voz, la canción con la que solía cautivar la mente de Keshab y de los demás devotos. Todos sienten como si estuvieran sentados en el cielo o en Vaikuntha:

Sumérgete, sumérgete, sumérgete, oh mente mía, en el océano de la Belleza.

Si buscas en las honduras del mundo subterráneo, hallarás, oh, la joya-tesoro del amor.

Notas


  1. Sri Ramakrishna usó esta palabra en inglés en el original bengalí.↩︎