Volumen V · Sección III
Capítulo 3
Jueves, 14 de diciembre de 1882
Sri Ramakrishna con devotos marwaris en Dakshineswar
Ya es por la tarde. M. y un par de devotos están sentados. Llegan varios devotos marwaris y le ofrecen sus reverencias. Se dedican a los negocios en Calcuta. Le dicen a Thakur: «Denos usted alguna enseñanza». Thakur ríe.
SRI RAMAKRISHNA (a los devotos marwaris) — Miren, «yo» y «lo mío», esas dos cosas son ignorancia. «Oh Dios, tú eres el hacedor y todo esto es tuyo», eso es conocimiento. ¿Y cómo van a decir «lo mío»? El capataz del jardín dice: «Mi jardín», pero si comete alguna falta y el amo lo despide, entonces no tiene ni el valor de sacar del jardín su propio baúl de madera de mango. La lujuria, la ira y demás no se van a ir; diríjanlas hacia Dios. Si han de desear, si han de codiciar, deseen y codicien alcanzar a Dios. Disciernan y ahuyéntenlas. Cuando el elefante va a comerse la platanera del vecino, el mahout lo aguijonea.
«Ustedes se dedican a los negocios y saben que hay que progresar poco a poco. Alguien empieza con un molino de aceite de ricino y, cuando tiene más dinero, abre una tienda de telas. De igual manera hay que avanzar en el camino de Dios. Para ello, basta con pasar de vez en cuando unos días en soledad e invocarlo con más intensidad.
»¿Pero saben una cosa? Si no llega el momento, nada sucede. A algunos les queda mucho por disfrutar y mucho por hacer; por eso se retrasan. Si se opera un absceso cuando todavía está verde, el resultado es contraproducente. El médico solo lo opera cuando madura y forma una punta. Un niño le dijo a su madre: “Madre, ahora me voy a dormir; cuando me den ganas de ir al baño, tú me levantas”. La madre le dijo: “Hijo, las ganas de ir al baño te levantarán; yo no tendré que levantarte”». (Risas de todos).
Los devotos marwaris y las mentiras en los negocios. El canto del nombre de Rama
Los devotos marwaris a veces traen dulces y otros manjares como ofrenda para Thakur: frutas, azúcar cande y demás. El azúcar cande tiene fragancia de agua de rosas. Pero Thakur casi nunca consume esas ofrendas. Dice que ellos tienen que decir muchas mentiras para ganar dinero. Por eso aprovecha la conversación para dar consejos a los marwaris presentes.
SRI RAMAKRISHNA — Miren, cuando se hacen negocios, no se puede ser siempre fiel a la verdad. En los negocios hay alzas y bajas. En la historia de Nanak se cuenta que él dijo: «Al ir a comer los alimentos de un hombre impuro, vi que todo estaba manchado de sangre». A los hombres santos hay que darles cosas puras. No se les deben dar cosas obtenidas por medios deshonestos. A Dios se le alcanza por el camino de la verdad.1
Hay que repetir siempre su nombre. Mientras se trabaja, hay que mantener la mente puesta en él. Es como cuando me sale un absceso en la espalda: hago todas mis tareas, pero la mente sigue fija en el absceso. Es bueno repetir el nombre de Rama. Ese Rama que es hijo de Dasharatha; que además ha creado el universo; y que está en todos los seres. Y que está muy cerca. Dentro y fuera.
Ese Rama, hijo de Dasharatha,
ese Rama, en cada corazón se asienta,
ese Rama, que impregna el universo,
ese Rama, de todo está separado.
Notas
Satyena labhyas tapasā hy eṣa ātmā, samyagjñānena brahmacaryeṇa nityam.
«Este Atman se alcanza mediante la verdad, la austeridad, el conocimiento cabal y la continencia, practicados constantemente». [Mundaka Upanishad — 3/1/5].
Satyam eva jayate nānṛtam.
«Solo la verdad triunfa, no la falsedad». [Mundaka Upanishad — 3/1/6].↩︎